Un fondo de EE UU reclama 1.000 millones de dólares a Parmalat

10.000 productores brasileños exigen al grupo que salde sus deudas

Las denuncias contra Parmalat empliezan a surgir en EE UU. El fondo de pensiones Southern Alaska Carpenters ha lanzado una ofensiva legal en la que exige al grupo italiano 1.000 millones de dólares (781 millones de euros) para compensar a un "millar de inversores". En Brasil, donde Parmalat es la segunda compradora de leche, cerca de 10.000 pequeños productores reclaman al grupo que salde su deuda con ellos.

Southern Alaska Carpenters se convierte de esta manera en el primer denunciante privado estadounidense en lanzar un proceso civil ante la justicia en Estados Unidos. La denuncia, presentada el pasado lunes por la tarde en Manhattan, está dirigida, además, contra el fundador de Parmalat, Calisto Tanzi, y a su antiguo jefe financiero Fausto Tonna, junto a las auditoras Deloitte & Touche y Grant Thornton. También se cita al coloso financiero estadounidense Citigroup y a la firma de abogados Zini & Associates.

El fondo de pensiones va a por todas, y para la lanzar la acción legal contra Parmalat ha acudido a uno de los mejores bufetes de abogados del país (Milberg Weiss, Bershad Hynes & Lerach) en el ámbito de los fraudes financieros. La denuncia se sustenta sobre la acusación central de manipulación contable y explica que tanto Deloitte como Thornton falsificaron los informes financieros del grupo lácteo italiano entre los años 1998 y 2002.

Además, se asegura que Citigroup contribuyó a crear esta situación al conceder un préstamo al grupo a través de la compañía Delaware, creada para tal fin. La denuncia también explica que Parmalat usó como tapadera a la compañía Bonlat Financing, establecida en las Islas Caimán, para encubrir el estado real de las financias del grupo.

Por otra parte, la Comisión del Mercado de Valores de EE UU (SEC) podría ampliar su denuncia contra Parmalat Finanziaria, SpA, y sumar acusaciones de que la quebrada compañía italiana cometió un fraude al vender bonos y pagarés por 1.500 millones de dólares a inversores estadounidenses. De esta manera, se sumaría a la demanda presentada la pasada semana por una venta de pagarés por 100 millones de dólares, informa la agencia Bloomberg.

Ramificación internacional

Las consecuencias del escándalo de Parmalat se están dejando notar en todo el mundo. En Brasil, la empresa italiana es la segunda principal compradora de leche en el país, con 1.200 millones de litros anuales, superada solamente por Nestlé, y controla el 23% del mercado brasileño. Si se amplía la presencia de la empresa a todo el mercado de alimentos, Parmalat disputa con Nestlé un 65% del sector. Entre cooperativas y productores independientes, Parmalat tiene negocios con 20.000 proveedores de leche en Brasil.

A estas alturas, los efectos sobre la producción lechera en al menos tres Estados (Minas Gerais, Goiás y Río de Janeiro) ya se han hecho sentir: los productores locales no lograron cobrar las facturas de diciembre. También en otras regiones la crisis ya se ha instalado en el sector.

De los tres Estados, el más afectado ha sido Río de Janeiro. Alrededor de 10.000 pequeños productores, cuya renta mensual media apenas supera los 150 euros, no recibieron el abono de las ventas de diciembre, y el pasado lunes una tercera factura venció sin que fuera pagada.

Aunque no existan cálculos precisos, las proyecciones del Gobierno brasileño indican que Parlamat acumula, desde mediados de diciembre, deudas de alrededor de ocho millones de euros con productores de todo el país. No se ha calculado todavía la magnitud de los efectos en otros segmentos en que actúa, como la producción de zumos, de verduras en conserva, de derivados de leche y de galletas y cereales.

En las provincias del noreste, región más pobre de Brasil, la crisis provocada por la suspensión de pagos provocó que el precio de la leche se desplomara un 30%, ya que no hay comprador en el mercado regional para asumir los volúmenes destinados diariamente a la Parmalat.

Por su parte, el Gobierno venezolano anunció ayer que apoyará la continuidad de las operaciones de la filial de Parmalat en Venezuela, que absorbe un 15% de la producción de lácteos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 06 de enero de 2004.

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