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La CAM planta cara al Sabadell y complica la decisión sobre la venta del Atlántico

El presidente del banco catalán, favorito, intenta rematar hoy en Londres la operación

La firme apuesta de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) por el Banco Atlántico retrasó la decisión del vendedor, Arab Banking Corporation (ABC), inicialmente prevista para ayer, según fuentes próximas a la negociación. El consejo de administración de ABC, reunido ayer por la tarde, tenía previsto prolongar sus deliberaciones durante esta mañana. Josep Oliu, presidente de Banc Sabadell, que analistas dan por favorito en esta puja por su oferta más elevada, en torno a los 1.500 millones por el conjunto del banco, ha viajado a Londres para intentar rematar la operación.

Según fuentes financieras, el Banco de España está empezando a impacientarse con la demora de la decisión y ha transmitido al vendedor su deseo de que la incógnita se despeje cuanto antes. Un portavoz del banco emisor ni confirmó ni desmintió este extremo, más allá de corroborar que esta semana se han producido "contactos" con representantes de Arab Banking.

La atribuida impaciencia al Banco de España, que por ley dispone de tres meses para expresar un hipotético desacuerdo con el desenlace del proceso de venta, tiene su importancia si se tiene en cuenta que, según fuentes implicadas en la negociación, los propietarios del 68,5% del Atlántico no descartaban ayer por completo reabrir el proceso e incluso aplazar un mes la decisión definitiva.

Así las cosas, la entidad que, al menos hasta el pasado viernes, consideraban favorita los analistas decidió dar un paso al frente. El presidente del Banc Sabadell, cuarto grupo bancario español, que ve en el Atlántico su oportunidad de oro para crecer en España y para pisarle los talones al Banco Popular, se desplazó ayer tarde a la capital británica, donde esta mañana tiene previsto entrevistarse con el accionista de referencia del Atlántico y con su intermediario en la operación, Deutsche Bank.

"Optimismo prudente"

Un portavoz del Sabadell reiteró ayer el "optimismo prudente" de que viene haciendo gala el banco catalán desde que trascendió que su propuesta económica y estratégica para el Atlántico fue la que quedó mejor posicionada, junto con la del banco público luso Caixa Geral, tras la presentación de ofertas del pasado 5 de diciembre.

Según fuentes del sector, la diferencia entre las ofertas del Sabadell y de Caixa Geral es muy apretada, de aproximadamente 60 millones de euros a favor del primero. La valoración del Atlántico que ha hecho el Sabadell -que tiene diseñada por si gana una ampliación de capital de cerca de 1.000 millones para afrontar la compra, a la que acudirían sus dos accionistas de referencia (La Caixa y Banco Comercial Portugués, BCP)-, ronda los 1.500 millones de euros.

Pero mientras las opciones de Caixa Geral parecían ayer palidecer, en un mar de rumores y no se descartaban sorpresas de última hora protagonizadas por otros candidatos como el británico Barclays, la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), no tira la toalla.

Fuentes de esta caja dijeron "estar a la espera de noticias de Londres", que no preveían de forma "inminente", sin aclarar si también su presidente, Vicente Sala, había tomado el avión rumbo a la capital británica. Las mismas fuentes recordaron que hace dos días, tras la Asamblea de la CAM, Sala describió el Atlántico como "un buen regalo de Navidad" y dijo que la entidad estaba dispuesta a pagar "por lo que vale y un poco más".

Ese "poco más" es un factor que inquieta al Sabadell, en un proceso en el que el talonario se ha convertido en factor esencial. ABC valora en 1.650 millones de euros el conjunto del banco. Es más de lo que el Atlántico valía en Bolsa al cierre del pasado viernes, 1.489 millones. Aunque apenas un 2% del capital del banco codiciado flota en Bolsa (ver cuadro), esta cotización a 71,30 euros por título culmina una revalorización espectacular de las acciones a lo largo del año, del 151%.

Según distintas fuentes, el candidato favorito según todas las quinielas no lanzaba aún las campanas al vuelo porque, pese a que su oferta es la más elevada, la de la CAM, que, según esta versión, habría negociado directamente con los propietarios de Arab Banking, no ha pasado exactamente por los mismos trámites.

Fuentes próximas a la caja alicantina, cuya asamblea general autorizó el pasado viernes que el consejo de administración pueda emitir deuda hasta el 50% del activo total del balance a 30 de septiembre de este año (con un tope, pues, de 11.400 millones de euros) para asegurarse financiación a su plan de crecimiento y que está tejiendo alianzas con el mismo fin con Aegon y con una división de General Electric, se limitaron a señalar que el intermediario Deutsche Bank "no ha dado facilidades para acceder al cuaderno de venta y ha actuado en consecuencia".

Último escollo

La firme apuesta de la CAM parecía ayer el último obstáculo que debe superar Banc Sabadell para lograr hacerse con el Atlántico, octavo banco español por activos (8.946 millones de euros a 30 de septiembre de 2003), que gestiona unos recursos totales de clientes de 9.261,3 millones, que tiene una completa red de oficinas (288) y una sobredimensionada plantilla superior a las 2.600 personas que ha llevado a los sindicatos a recelar de la opción del Sabadell por las duplicidades innegables que se producirían en Cataluña.

Además del valor e implantación de una marca centenaria, el Atlántico, considerado antes de la expropiación, la joya del imperio Rumasa, supondrá para el comprador un buen complemento para reforzar su posición en banca de empresas y privada. En su contra ha jugado su red exterior y su implantación en varios paraísos fiscales, que supone un 22% de su negocio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de diciembre de 2003