CC OO acude al congreso después de siete años de ausencia

CC OO e Izquierda Unida de Andalucía sellaron ayer simbólicamente la paz. Después de siete años de alejamiento, Julio Ruiz, el secretario general andaluz del sindicato que en el pasado anduvo de la mano de la federación de izquierda, intervino en el plenario. No lo hacía desde 1996. "Creo que el hecho de hablar aquí es síntoma de que las relaciones entre dos organizaciones que comparten valores y defienden intereses laborales, sociales y democráticos están normalizados", dijo, nada más empezar.

Pero, para que no hubiera dudas, el sindicalista remarcó cómo deben ser esas relaciones para que no vuelvan a romperse: con autonomía, respeto a las decisiones de cada uno, la no injerencia y la lealtad, en la coincidencia y la discrepancia. Julio Ruiz agregó delante de los delegados que es necesario desdramatizar la discrepancia, y puso como ejemplo el desacuerdo entre CC OO e IU sobre la conveniencia de celebrar una huelga general el pasado 10 de abril por la guerra de ocupación de Irak.

La central sindical no la vio, IU sí. "Y no tuvo ninguna consecuencia", comentó. Ante la mirada atenta del histórico sindicalista crítico Antonio Rodríguez Torrijos -ahora miembro del gobierno de coalición con el PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla-, Ruiz agradeció el apoyo de IU "sostenido" durante nueve meses por el decretazo, una movilización sin precedentes tanto por su duración como por su resultado, ya que el Gobierno tuvo que dar marcha atrás. Por último, el dirigente de CC OO se felicitó una vez más por haber "normalizado las relaciones, que nos debe conducir a más cooperación, colaboración y complicidad". Torrijos le aplaudió.

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