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El Parlamento de México rechaza la reforma más ambiciosa de Fox

El PRI vota dividido y provoca el naufragio del plan fiscal del presidente

La reforma fiscal, el proyecto más ambicioso de la presidencia de Vicente Fox, fue derrotada en el pleno de la Cámara de Diputados por 251 votos contra 234 y 4 abstenciones. Los 222 escaños del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), mayoría relativa en una cámara de 500, votaron divididos por primera vez en su historia. Fox atribuyó el naufragio a rencillas partidistas ajenas a los intereses de México y anticipó al Congreso que vetará alternativas que distorsionen la economía nacional.

"La cita con la justicia social y el bienestar del país ha sido postergada", lamentó en un mensaje a la nación. El Estado pierde cerca de 9.000 millones de dólares anuales en nuevos ingresos, según cálculos oficiales.

En días previos a la airada votación del jueves, el Gobierno había acordado con la destituida jefa del grupo de diputados y secretaria general del PRI, Elba Esther Gordillo, la sustitución del impopular IVA del 10% a los alimentos y medicinas, fijado en el proyecto inicial del Ejecutivo, por un impuesto del 8% a los productores, importadores y comercializadores de los sectores farmacéutico y alimentario. Ése era el aspecto más controvertido del proyecto oficial. El Impuesto sobre la Renta, que había sido modificado, gravaba algunas prestaciones, entre ellas las horas extras y dominicales, la paga de fin de año y las colegiaturas de escuelas privadas.

El acuerdo entre el Ejecutivo y Gordillo se llevó a la votación: los 71 diputados leales a la secretaria votaron a una con los 149 del oficialista y conservador Partido Acción Nacional (PAN) y 14 del Partido Verde Ecologista (PVEM). Pero la alianza no fue suficiente. Entre soflamas y gritos de "¡Vendidos!" y "¡No al IVA!", los 141 diputados en la órbita del presidente del PRI, Roberto Madrazo, cuya victoria puede ser pírrica a la vista del cisma en su partido, votaron en contra de la reforma fiscal planteada por el Gobierno.

También lo hicieron los 95 del Partido de la Revolución Democrática (PRD), izquierda, los 6 del Partido del Trabajo (PT), izquierda, los 5 de Convergencia y 4 del Verde. Acudieron al pleno 489 legisladores. "Los pobres de este país (el 50% de los 104 millones de mexicanos), señores de la derecha, no quieren el impuesto a alimentos y medicinas", resumió el coordinador del PRD, Pablo Gómez.

Debate a cara de perro

La propuesta fue rechazada en un pleno de seis horas, donde los diputados se imputaron cuernos y villanías. La reforma derrotada unificaba el actual 15% de IVA en el 13%, pero eliminando las numerosas exenciones existentes, y dotaba a los alimentos y medicinas de un régimen especial: el impuesto a los empresarios, "un IVA disfrazado", según sus oponentes.

El debate fue a cara de perro. Algunos legisladores pasearon por el hemiciclo cartelones que pedían la muerte para "los traidores a la patria", otros pudieron ser contenidos cuando corrían hacia el contrario a puñetazos, y los hubo que cruzaron manotazos y mentadas de madre. Los abucheos y las rechiflas sofocaron la intervención de defensores de la propuesta oficial. "¡La historia te la va a cobrar, cabrón!", insultó el priísta Miguel Ángel Yunes al priísta Francisco Arroyo. Piquetes de universitarios, maestros o electricistas se agolparon frente al Congreso y los más radicales querían invadirlo antes de la votación.

El jueves acabó el periodo ordinario de sesiones y la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados podrá convocar uno extraordinario para redactar una nueva reforma fiscal, pero la correlación de fuerzas en el Congreso y las intenciones de los diferentes grupos ya quedaron demostradas: no es previsible, por tanto, una que complazca al Ejecutivo y a todo el PRI. Sin el priísmo unido, difícilmente serán aprobadas las reformas estructurales pretendidas por la Administración, entre ellas la ampliación de la apertura del sector eléctrico al capital privado.

Las ambiciones personales, la politiquería de facción, el dogmatismo o el discurso de oportunidad jalonaron, durante meses, la discusión de la reforma, según quedó de manifiesto durante su seguimiento. "Han privilegiado conflictos internos e intereses de grupo", destacó un abatido Vicente Fox en su comparencia televisiva. "Hoy estará contento Roberto Madrazo porque ha logrado sus objetivos: dividir al PRI", agregó Gordillo. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) también arremetieron contra el presidente priísta. "No cumplió su palabra. Nos ofreció personalmente que habría reforma fiscal y vimos que las acciones de ayer fueron de sabotaje", protestó José Luis Barraza, presidente de Coparmex.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de diciembre de 2003