Dos personas mueren asesinadas en Alcalá de Henares y en Latina en ajustes de cuentas

Los dos crímenes elevan a 93 el número de homicidios registrados en el año

La lista de asesinatos en la región en 2003 se elevó ayer a 93. Una mujer joven, cuya identidad se desconoce aún, fue localizada muerta en Alcalá de Henares a las dos de la tarde. El cadáver presentaba numerosas puñaladas en la parte posterior del tórax, además de un fuerte golpe en la cabeza. Horas después, un inmigrante colombiano moría tiroteado en Latina. La policía asegura que el ajuste de cuentas es el móvil de los dos crímenes.

Un comunicante anónimo avisó a las 14.00 de que había encontrado el cadáver de una mujer en un arroyo del río Torote. Se trata, según fuentes de la investigación, de un lugar poco frecuentado. Cuando acudieron los agentes a este paraje, hallaron a la mujer boca abajo, inmersa en el agua. En la primera inspección del cadáver, el forense halló numerosas heridas producidas por arma blanca en la parte posterior del tórax. Según algunas fuentes, tenía más de una veintena de cuchilladas. Además, recibió un fuerte golpe en la frente. La víctima iba vestida con ropa deportiva de calle. No llevaba ningún tipo de documentación. El cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, donde hoy le será practicada la autopsia. Ésta determinará las horas que llevaba muerta. Los agentes del Grupo VI de Homicidios investigan el caso.

Las primeras averiguaciones apuntan a que la fallecida es una inmigrante rumana que ejercía la prostitución. En los últimos días se produjo en Alcalá una pelea entre varias meretrices por la disputa del lugar que ocupaban. La policía asegura que el homicidio se debe a un ajuste de cuentas motivado por esta riña. Este asesinato es el cuarto cometido en Alcalá en 2003.

Horas después, a las 21.30 horas, fallecía el inmigrante colombiano Juvenal Gregorio, de 31 años. Falleció tiroteado cuando entraba en su domicilio, en el número 123 de la calle Maqueda (Latina). Según fuentes policiales, la víctima entraba en el portal cuando dos personas encapuchadas se acercaron por la espalda y le propinaron cinco disparos, que le alcanzaron el cuello, el corazón y la cabeza. Murió en el acto. Los homicidas se fueron andando, con la pistola en la mano y la capucha puesta. La víctima quedó tendida en el suelo, boca abajo. "Fue todo muy rápido, nos parecían petardos.Nos hemos alarmado cuando hemos visto pasar a un hombre con una pistola en la mano", señaló un cliente del bar.

El inmigrante llevaba en España unos dos años, estaba casado y tenía un hijo de dos años, según comentó Desiré, una amiga de la víctima que acudió al lugar de los hechos. "He estado con él esta tarde tomando un café hace dos horas, a las ocho, y me ha dicho que antes o después le iban a matar", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de diciembre de 2003.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50