Signos

Un poeta nacido para siempre

La Fundación José Manuel Lara desarrolla esta semana un homenaje a Rafael Alberti

Rafael Alberti sigue siendo uno de los poetas más vivos de la lengua española. Amado por unos y estigmatizado por otros, Alberti nunca dejó -ni deja- indiferente a nadie. Su poesía recorrió todos los caminos -el neopopularismo, el neorromanticismo, el surrealismo, el compromiso...- y todos ellos se enriquecieron con la aportación del poeta de El Puerto de Santa María. Prueba evidente de la capacidad de la poesía de Alberti de traspasar los límites del tiempo es el encuentro iniciado ayer en Sevilla.

La Fundación José Manuel Lara (calle de Fabiola, 5) reúne a una veintena de especialistas e investigadores de su obra en el año en que se celebra el centenario de su nacimiento.

Bajo el epígrafe Los signos de la creación. Homenaje a Rafael Alberti,

el encuentro, que concluirá el próximo viernes, está coordinado por el profesor Gonzalo Santonja, director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua.

Los escritores Jaime Siles, Antonio Hernández, Rafael de Cózar, Juan Manuel de Prada, Jacobo Cortines, Andrés Sorel y Cristina Peri Rossi participan en el encuentro. Entre los expertos e investigadores figuran Luis Suárez, Robert Marrast y Gabriele Morelli.

María Asunción Mateo, viuda del poeta y directora de la Fundación Rafael Alberti, abrió ayer el encuentro. Mateo recordó el compromiso de Alberti en su lucha contra el imperialismo. "El exilio reforzará su profundo antiimperialismo", dijo Mateo, que hizo referencia a los casos de Vietnam, la Revolución Sandinista y el golpe militar contra la democracia chilena.

El exilio le llevó a Alberti a Argentina e Italia. "Pese a la lejanía geográfica, cada uno de los acontecimientos que suceden en España se fueron marcando en su corazón", recordó Mateo. En Italia escribió sobre el "triste proceso de Burgos". Alberti se dirigió a Franco advirtiéndole de que los procesados serían "los seis clavos de su caja" si los condenaba a muerte.

Mateo hizo también alusión a los cambios de humor del poeta. En una ocasión, le escribió a María Teresa León, su primera esposa: "a veces, amor mío, soy tu ángel de sombras (...) son los días oscuros de la furia". Sin embargo, evocó Mateo, el "amor [de Alberti] por todo lo vivo pudo en él más que cualquier catástrofe".

"Nunca se quedó anclado en el pasado (...) Nunca renunció a aquello en lo que creía frente a manipulaciones, derrotas y desencantos políticos", agregó su viuda. Rafael Alberti pronunció unas palabras elocuentes a su regreso del exilio: "Me fui con el puño cerrado y vuelvo con la mano abierta en señal de concordia". "Su singular campaña electoral en verso" culminó con su elección como diputado por Cádiz. "Los poetas como Rafael Alberti no desaparecen. Una vez han nacido, lo han hecho para siempre", concluyó Mateo.

A continuación, intervino el poeta y profesor Jaime Siles (Universidad de Valencia), que habló sobre Historia y discurso (Poesía I: 1920-1939). Siles hizo un recorrido por los primeros libros de Alberti, con una incidencia especial en "su trasfondo social e ideológico". "Alberti, siempre fiel al ritmo y paso de la historia, es un compendio de las corrientes artísticas y movimientos literarios del siglo XX", explicó Siles.

Su traslado a Madrid en 1917 le hizo idealizar el mar y los esteros de su infancia gaditana. Marinero en tierra -Premio Nacional de Literatura de 1924- da cuenta de esa nostalgia. Siles hizo hincapié en que la temática del libro coincide en el tiempo con la emigración masiva de campesinos a Madrid, Barcelona y otras grandes ciudades. Marinero en tierra se inscribe en un contexto social muy determinado de desarraigo y emigración.

El profesor matizó asimismo los aspectos populares de su poesía. "Lo popular en Alberti es mucho más que fórmula y forma, es un modo de entender la realidad; es también una filosofía implícita, más que desarrollada y expuesta. Alberti no es un pensador, pero sí es un poeta que piensa", comentó Siles.

Sobre los ángeles (1927-1928) es un libro decisivo en su producción. Esta obra se hace eco de "la crisis de valores que se ha producido en el mundo occidental en los años veinte". "Sobre los ángeles es, sobre todo, el espejo en que se ven reflejadas todas las contradicciones interiores del régimen de Primo de Rivera", agregó.

Posteriormente, Alberti practicó la poesía política en El poeta en la calle (1936) y Capìtal de la Gloria (1937). Siles opina que la poesía política de Alberti "supuso la creación casi desde cero de un espacio poético del que derivaría la poesía social".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de diciembre de 2003.

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