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Reportaje:

Renace el proyector infantil NIC

El Museo del Cine de Girona y la productora de dibujos Cromosoma rediseñan el mítico juguete

Miles de niños, hoy adultos, conocieron la magia y la liturgia de una proyección cinematográfica gracias al cine NIC. El que está considerado el primer proyector infantil de cine del mundo, fabricado entre 1931 y 1974 en el barrio de Sants de Barcelona de la mano de sus inventores, los hermanos Tomàs y Josep Nicolau Griñó, tiene ahora una versión modernizada gracias a un rediseño del aparato impulsado por el Museo del Cine de Girona y la productora de dibujos animados Cromosoma. Este exitoso ingenio, que acabó devorado por la tecnología, consiguió vender patentes del producto a medio mundo y sacó al mercado unos 20 modelos distintos.

Oriol Ivern, de la productora Cromosoma TV, explicó la semana pasada en el Museo del Cine que, como productores de dibujos animados -entre ellos las célebres Les tres bessones-, les gusta recuperar este sistema entrañable en unos tiempos en que "los niños sólo parecen interesados en la Play Station y otros productos de alta tecnología". Ivern destacó el proyector como herramienta pedagógica y recordó que estimula la creatividad de los niños, puesto que éstos pueden dibujar y colorear en tiras blancas las historietas que luego proyectarán.

El nuevo ingenio sale al mercado en una edición limitada de 476 unidades

La simple pero efectiva técnica de proyección del cine NIC se basa en un movimiento de dos tiempos. Las imágenes que discurren por la pantalla están dibujadas en una banda de papel vegetal translúcido dividido en dos partes que van apareciendo en pantalla gracias a la actuación de un obturador móvil que alterna la imagen de arriba y la de abajo. Este sistema, deudor de antiguos sistemas de representación como el zootropo o la linterna mágica, crea una pedestre pero entrañable ilusión de movimiento. Jaume Giró, diseñador del modelo contemporáneo, explicó que se ha mejorado la carcasa -se ha pasado del cartón al aluminio-, la óptica -del plástico al cristal- y se le ha incorporado un ventilador que evitará recalentamientos. "Ya no habrá calambrazos eléctricos, quemaduras con la bombilla o el dichoso pasador que tendía a salirse de sitio", bromeó. A pesar de sus innovaciones, quienes guarden viejas películas de cine NIC podrán proyectarlas en el nuevo aparato. La productora Cromosoma ya ha sacado al mercado una colección de seis películas, con historias inéditas de Les tres bessones, Cutlas y algunos clásicos como Pulgarcito. Los impulsores del proyecto confían también en lanzar más adelante, mediante un convenio entre el Museo del Cine y la productora Cromosoma, una serie de "películas de autor" que se encargarán a prestigiosos grafistas o dibujantes. El museo de Girona impulsará un festival anual de historietas de creación de cine NIC.

El nuevo proyector de Super Nic, bautizado con el exótico nombre de Alu-Halo en honor de su material principal -aluminio- y a sus bombillas -halógenas-, sale al mercado en una edición limitada y numerada de 476 unidades por un precio de venta al público de 295 euros. Los impulsores de la versión renovada del popular juguete confían en que la demanda del producto les obligue a realizar en el futuro mayores tiradas que permitan abaratar los costes. El nuevo cine NIC sólo puede adquirirse en el Museo del Cine, las tiendas Vinçon y Abacus y a través de Internet en la dirección www.cine-nic.com.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de diciembre de 2003