Reportaje:

Tres alcaldes en la fiesta constitucional

El Consistorio organiza un pleno extraordinario como celebración del 25º aniversario de la Constitución Española

Sólo faltaban dos. Agustín Rodríguez Sahagún y Enrique Tierno Galván, los dos alcaldes de Madrid que gobernaron la capital durante la etapa constitucional, que ya han fallecido. Durante el pleno extraordinario de ayer en el Ayuntamiento -convocado para celebrar el 25º aniversario de la Constitución- ambos estaban, sin embargo, en espíritu. De ello se encargaron los concejales que, entre copa y copa, canapé y canapé, recordaban anécdotas de ambos.

En la celebración diseñada por el alcalde hubo voz y presencia para todos los grupos políticos con representación municipal, algo que no permitió, el día anterior, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, que preparó una fiesta en la que sólo fueron protagonistas cargos del PP, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, y ella misma.

En la celebración diseñada por el alcalde hubo voz y presencia para todos los grupos

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Ayer, José María Álvarez del Manzano se sentó a la derecha de Ruiz-Gallardón durante la ceremonia. A su izquierda, el ex alcalde socialista Juan Barranco. Los tres escucharon las palabras de la portavoz de IU, Inés Sabanés; de Trinidad Jiménez, portavoz socialista; y del portavoz del PP, Manuel Cobo. Voz para todos como en cualquier pleno de la corporación municipal.

De hecho, la celebración del día anterior acaparó buena parte de las conversaciones en los corrillos. Desde la toma de posesión de Aguirre como presidenta de la Comunidad, la comparación se ha convertido en el deporte favorito en ambas instituciones.

Ayer, sin embargo, reinó la sobriedad. Mientras que los líderes socialistas hicieron lo antes posible mutis por el foro en la fiesta convocada por Aguirre el pasado jueves, ayer eran patentes los gestos de consenso ante la celebración.

En los discursos hubo un invitado que se coló por la puerta de atrás y que sin una referencia directa fue protagonista: el plan Ibarretxe. Alberto Ruiz-Gallardón aseguró: "La libertad hay que ganarla todos los días, no es una conquista vitalicia, y pueden acecharle la obcecación étnica o ideológica o simplemente la tentación de traicionar la buena fe, que en nuestro caso se plasma en el acuerdo constitucional, y que hoy se ve amenazado por las pretensiones desmedidas de aquellos que han sido incapaces de evolucionar en este cuarto de siglo, por no decir en el siglo, demostrando así una cerrazón impropia de estos tiempos".

Sabanés, apostó, frente a los discursos de confrontación, por recuperar la capacidad de diálogo de 1978 como la mejor forma de rendir homenaje a la Constitución para superar los "conflictos actuales".

Trinidad Jiménez recordó que ella, por ser menor de edad en 1978, no pudo votar el texto constitucional. Jiménez destacó que la Constitución "sigue siendo nuestra mejor garantía para la convivencia, la mejor garantía para proteger nuestros derechos y la mejor garantía para profundizar en la definición de España contenida en el artículo 1 como Estado social y democrático de derecho". Todos unidos en un cumpleaños celebrado mirando hacia el norte.

Barranco comentó que ve con cierta "sorpresa y perplejidad" los cambios realizados en el Ayuntamiento desde que Ruiz-Gallardón accedió a la alcaldía. Barranco confió a un grupo de personas que un ex alto cargo del PP le comentó hace unos días con cierta sorna que en la Casa de la Villa ha habido más cambios que si los socialistas hubieran ganado las elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de diciembre de 2003.

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