Chamizo critica la situación de los enfermos mentales en las cárceles
El Defensor del Pueblo de Andalucía, José Chamizo, alertó ayer en Granada sobre la situación de los enfermos psiquiátricos que están en la cárcel y sobre los que deambulan por la calle. Chamizo dijo que no había garantías de que se les estuviera ofreciendo un tratamiento adecuado y recordó la necesidad de ofrecérselo con todas las garantías. El Defensor no dio cifras concretas pero aseguró que se trataba de "cientos".
Chamizo participó ayer en la presentación de un estudio de la Universidad de Granada sobre medios coercitivos utilizados en psiquiatría. Este estudio se realiza en 12 países europeos y en España está dirigido por Francisco Torres González, del departamento de Medicina Legal, Toxicología y Psiquiatría.
El estudio, presentado ayer y que tendrá sus primeras conclusiones españolas a finales de 2004, pretende determinar cómo se usan los medios de coerción (sujeción del paciente, aislamiento en una habitación, tratamiento forzoso e ingreso involuntario) en los pacientes psiquiátricos. Torres explicó que con los datos del estudio, la Comisión Europea elaborará un protocolo para el uso de estas medidas. El objetivo es que las unidades psiquiátricas tengan protocolos definidos de actuación. Torres señaló que actualmente no existe ese protocolo y cada hospital aplica esas medidas de coerción de modo distinto. Algunos centros han elaborado ya su propio códiggo de conducta.
Torres explicó que en 1984 se inició la reforma psiquiátrica en Andalucía. Gracias a ésta, en 2001, cerró el último manicomio. Eso, según Torres, acabó con los abusos. "Ahora, dijo, es el momento de iniciar la segunda reforma".
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.