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Aguirre bajará en un punto el tramo autonómico del IRPF y privatizará empresas públicas

La oposición tacha el discurso de investidura de "complaciente, conservador y poco real"

Mientras el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, recaudará un 26% más que su antecesor en el cargo en concepto de subida de impuestos, Esperanza Aguirre, candidata a convertirse en presidenta de la Comunidad de Madrid, de su mismo partido, asegura que bajará en un punto el tramo autonómico del IRPF. No sólo eso, Aguirre anunció políticas opuestas a las de Ruiz-Gallardón. "La mejor manera de incentivar la actividad económica es la de bajar los impuestos", dijo la candidata del PP, que también prometió eliminar el impuesto de sucesiones.

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El alcalde y hasta hoy presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, escuchó ayer cómo su compañera de partido, Esperanza Aguirre, anunciaba correcciones a alguna de sus políticas en el discurso de investidura.

La intervención de Aguirre durante la primera sesión del pleno de investidura estuvo plagada de elogios a la gestión de Ruiz-Gallardón durante los últimos ocho años al frente de la Comunidad, pero sus promesas y programa de Gobierno escondían varias cargas de profundidad que el alcalde escuchó impertérrito en el hemiciclo madrileño.

La controvertida subida de impuestos del alcalde, que recaudará un 26% más que su antecesor en el cargo, José María Álvarez del Manzano, fue blanco de una de esas veladas críticas. "A lo largo de estos años en el Gobierno del PP en la Comunidad y en el Gobierno de España ya hemos demostrado que la mejor manera de incentivar la actividad económica es la de bajar los impuestos", dijo Aguirre. A renglón seguido lanzaba una de las propuestas estrella en su discurso de investidura. Aguirre aseguró que bajará un punto el tramo autonómico del IRPF en Madrid. Una medida que, según responsables del PP, supone un monto global de 150 millones de euros.

Pero no se quedó ahí. La candidata a convertirse en la primera mujer presidenta por elección de una comunidad autónoma en España reiteró su compromiso electoral de eliminar el impuesto de sucesiones entre padres e hijos y entre cónyuges. Algo que los socialistas ya cuantificaron durante la campaña en 190 millones de euros que dejarán de ingresar las arcas autonómicas.

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Aguirre también se comprometió a "mejorar la información de los escrutinios electorales". Tanto en la noche del 25 de mayo (fecha de las elecciones municipales y autonómicas) y el pasado 26 de octubre el recuento de votos fue criticado por la oposición. En la primera ocasión, porque los resultados de las autonómicas no se supieron hasta pasadas más de 48 horas de cerrarse las urnas y el 26 de octubre por la sospecha de la oposición que se habían ofrecido los datos de manera partidista. Ambos recuentos dependían de la Consejería de Presidencia. "Madrid tiene que informar a sus ciudadanos de la marcha del recuento con datos obtenidos de manera homogénea y no según el orden de llegada de las mesas escrutadas", afirmó Aguirre en su discurso.

Aguirre también se comprometió a "revisar el papel de determinadas empresas de titularidad pública y privatizar todas aquellas cuya pertenencia al sector público no se considere justificada". Las empresas rentables de la Comunidad son el Canal de Isabel II (capta y distribuye el agua a todos los madrileños) y la ITV (hace las inspecciones a vehículos). Ruiz-Gallardón aprobó una ley para privatizar Telemadrid, pero el Congreso no la ratificó.

Deuda de Telemadrid

La cadena autonómica tiene una deuda de 135,8 millones de euros. Aguirre se refirió al canal en estos términos: "Telemadrid tiene que ser una televisión destinada a informar, a entretener y a formar (...) en los valores constitucionales, en la libertad, la igualdad y el pluralismo político", afirmó la candidata. "Nuestra televisión será incompatible con la telebasura y con la manipulación informativa", concluyó.

El resto del discurso de la candidata se limitó a desgranar las mismas propuestas que ya estaban incluidas en su programa electoral, como la liberalización de todo el suelo que no esté protegido medioambientalmente (aunque para que se edifique en ellos es necesaria la autorización de los ayuntamientos) y la de sacar a la calle a 5.500 policías más para mejorar la seguridad de la capital.

El portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas, calificó el discurso de Aguirre como "complaciente y poco real". Simancas calificó como "antológicos" algunos de los "análisis de Aguirre sobre la situación de Madrid". como decir que "la sanidad es la mejor de Europa", y acusó a la candidata de seguir la "política Cascos en "empleo, industria y vivienda". Fausto Fernández, líder de IU en Madrid, lo calificó de "hueco y vacío".

Rafael Simancas	y saludan a Esperanza Aguirre durante la sesión de investidura.
Rafael Simancas y saludan a Esperanza Aguirre durante la sesión de investidura.RICARDO GUTIÉRREZ

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