Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Chile y Costa Rica presentan sus propuestas en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva

El certamen presenta el sistema europeo de distribución de vídeos por Internet

El Festival de Cine Iberoamericano de Huelva acogió ayer la presentación de dos cintas que compiten en la sección a concurso por el Colón de Oro, máximo galardón: Marasmo, del director de Costa Rica Mauricio Mendiola, que aborda una historia de denuncia social, y la chilena Subterra, entre la luz y el infierno, de Marcelo Ferrari, que narra la epopeya humana que rodeó la explotación del carbón en Lota (Chile) a fines del siglo XIX. La organización del festival presentó también ayer el primer sistema europeo de vídeo a demanda para Internet.

Marasmo es el primer largometraje de Mauricio Mendiola. El director procede del mundo publicitario donde ha dirigido más de 2.000 anuncios. Su primera incursión en el mundo del cine fue en 1977 con Mandrágora, un cortometraje satírico en el que realizó una fábula de un pequeño país atrapado por la corrupción y que causó malestar en los medios políticos de Costa Rica.

La cinta presentada ayer rompe con las tradicionales películas realizadas en Costa Rica. El propio autor afirmó ayer que "es una película informal, dura y violenta". Trata un tema delicado como es la guerrilla colombiana y la violencia que sufre ese país. La película tiene connotaciones biográficas. Mauricio Mendiola vivió desde los ocho a los 14 años en Colombia, de donde procedía su madre. La historia, que aborda una realidad cruda y política, está tratada desde un punto de vista muy personal, de alguien que conoce la realidad de la que habla.

La cinta se basa en la novela El Padre de mis hijos, del escritor colombiano Antonio Caballero. Mauricio Mendiola subrayó que la cinta es "una comedia seria que busca reflejar lo absurdo de las guerrillas". "Hay un poco de parodia. Los personajes no están dentro de una rigurosa formalidad cinematográfica sino que la sátira y el humor están presentes. Lo dejé como una válvula de escape porque hay momentos de la película en los que realmente se nos ha ido la mano en cuanto a la violencia", señaló.

El título obedece a una metáfora del Gobierno de ese país: "Un gobierno que no cumple con su gente y no atiende las necesidades del pueblo", afirmó.

La trama de Subterra se adentra en el mundo provinciano, rural y minero en un momento de crisis de la explotación de carbón en el pueblo chileno de Lota en el siglo XIX. La película muestra la lamentable situación de los obreros del carbón a través de varias historias unidas por Fernando, un minero luchador de gran conciencia de clase, representado por Francisco Reyes.

En el lado opuesto figura la familia del acaudalado Luis Cousiño, dueño de las minas de carbón de Lota, cuya aristócrata ahijada, que interpreta la actriz española Paulina Gálvez, se enamora de Fernando, quien trata de reivindicar en el amor sus afanes de justicia social. Esta película atrapó a los espectadores en su primer día de exhibición en Chile. "La película ha sido un éxito en Chile. Nunca pensamos que pudiera tener esa acogida", subrayó ayer el director. La película está basada en el libro homónimo de Baldomero Lillo .

Además, en el marco del festival se dio a conocer ayer el proyecto Accine.com, el primer sistema europeo de distribución de vídeo a demanda por Internet.

Se trata de un sistema desarrollado por la empresa proveedora e integradora de tecnologías para el grupo SGAE, Microgenesis. El objetivo reside en la explotación de contenidos audiovisuales en redes digitales públicas y privadas a través de Internet. "Se trata de diseñar un modelo de negocio legal y ordenado donde se respeten los derechos de los autores y productores sobre contenidos audiovisuales para combatir la piratería y las descargas ilegales de películas", según explicó ayer uno de los promotores de la Sociedad Digital de Autores y Editores, Sydney Borjas. Éste resumió así el sistema: "Es como un vídeo a la carta aplicado al PC". Las primeras películas que se podrán bajar de Internet son de cineastas europeos y latinoamericanos.

Por otra parte, según informó el festival, se ha puesto un curso de guiones para universitarios, una actividad complementaria al programa educativo que supondrá 30 créditos para el alumno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de noviembre de 2003