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Los 'okupas' de un edificio de Usera, dispuestos a pagar alquiler

Las familias que ocupan el bloque de viviendas sociales situado en el número 144 del camino de Perales, en el barrio de San Fermín (Usera), manifestaron ayer su disposición a pagar un alquiler y los enganches a la energía eléctrica y agua potable, que hicieron de manera ilegal nada más comenzar a vivir en este edificio, hace un mes.

Así lo expresaron algunos de los inquilinos, que mostraron su sorpresa al saber que la empresa constructora de estas 160 viviendas de protección oficial, Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), presentó una denuncia contra ellos ante los tribunales por la ocupación ilegal de las viviendas y los enganches fraudulentos a la luz y al agua.

En el mes de octubre, las casi 200 personas que habitan estas casas de protección oficial se procuraron luz, que consiguen de una farola de la calle, y agua corriente, a través de una goma empalmada a una de las conducciones cercanas al edificio.

"Entramos y dimos el agua para poder asearnos y beber agua como todo el mundo", afirmó Rosario Fernández, una de las inquilinas del edificio. Para tener luz, se enchufaron "a las farolas", añadió su vecina, Amparo González, quien no obstante aseguró, al igual que sus vecinos, que no se niegan a pagar lo que corresponda por el alquiler de una casa y los enganches a la luz y el agua.

No obstante, Amparo González manifestó: "Que no nos dejen en la calle. Que vengan y que nos cobren a un precio justo (...), que no nos dejen en la calle, porque pagaremos lo justo, lo que se tiene que pagar".

Asimismo, ambas vecinas, junto a Yolanda Jurado, otra de las inquilinas del bloque de viviendas sociales de este barrio de Usera, se defendieron de las acusaciones que aseguran que los okupas han destrozado muchas de las viviendas del edificio.

Humedad

"Nosotros no hemos roto nada", dijeron las dos primeras vecinas al unísono. La humedad y los cristales rotos que tienen muchas de las casas son, a su juicio, culpa de la constructora, que "no hizo el edificio en condiciones".

Además, calificaron de injusto que el Ayuntamiento tenga muchas casas cerradas habiendo familias enteras en la calle. En este sentido, indicaron que en varias ocasiones muchos de los ahora inquilinos del bloque pidieron una vivienda "digna" a la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV). "Nunca nos han dado nada", aseguró González. Se quejaron del trato diferente que el Gobierno otorga a los inmigrantes y a las personas de la etnia gitana. "Dan muchas ayudas a los inmigrantes, pues que nos la den a nosotros, que somos españoles. Aunque ellos tengan derecho, primero somos los españoles", manifestó. "Si algún extranjero viene y tengo que compartir, yo comparto, pero primero estamos nosotros. Nos han dejado de la mano de Dios desde hace muchas generaciones", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003