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Crítica:

Nuevos portugueses

Con el único nexo de ser todos menores de 35 años, el museo Marco de Vigo presenta una muestra colectiva con obras de una veintena de artistas portugueses. Representantes de una generación que se está haciendo rápidamente un lugar en la escena internacional.

La nueva generación de artistas portugueses presenta sus credenciales en una exposición del Museo de Arte Contemporánea de Vigo (Marco), donde se reúnen por primera vez piezas de una veintena de creadores del país vecino que tienen como único nexo contar con menos de 35 años. La diversidad de temáticas y de soportes empleados impide que se pueda hablar de un grupo uniforme con características comunes, más bien la ausencia de ellas define a un colectivo que desde la individualidad marca el camino del arte portugués en la década que acaba de comenzar.

A través de fotografías, esculturas, videoproyecciones, instalaciones y dibujos murales, la nueva hornada de artistas portugueses muestra su completa asimilación de las corrientes más modernas del arte actual, con un especial interés por las nuevas tecnologías. El deseo de trascender las fronteras del país de origen es un rasgo común a la mayoría de los artistas de esta generación, algo nuevo respecto a otras épocas no tan lejanas en el país vecino. No es un factor a desdeñar el hecho de que muchos de estos jóvenes artistas trabajen y vivan fuera de su país.

OTRAS ALTERNATIVAS: NUEVAS EXPERIENCIAS VISUALES EN PORTUGAL

Museo de Arte Contemporánea

Vigo. Rúa Príncipe, 54

Hasta el 25 de enero de 2004

En la exposición pueden verse fotografías de Nuno Cera, Joana Pimentel, Rita Magalhaes y João Vilhena, esculturas e instalaciones de Noé Sendas, João Pedro Vale, Francisco Queirós y Alexandre Estrela, proyecciones en vídeo de João Onofre, Filipa César, Rui Calçada, Vasco Araujo y Miguel Soares, además de piezas sonoras y monitores con DVD de Rui Toscano y Ricardo Jacinto. También se exhibe una espectacular instalación de Joana Vasconcelos, que consiste en una lámpara de cinco metros de alto con 14.000 tampones a modo de bombillas.

Por su parte, Leonor Antunes, Pedro Gomes, André Guedes y Sancho Silva han creado piezas específicas para el Marco. Así, las piezas de Antunes juegan con uno de los huecos del techo de las salas, Guedes graba en vídeo el proceso de desgaste de una moqueta instalada en el vestíbulo del museo, Silva prolonga los huecos de una de las ventanas que da a la calle, transportándolos hacia una posición más accesible para el espectador, y Gomes ha pintado murales en las paredes de las salas.

Aunque no hay una expresa voluntad de ruptura en los artistas de esta nueva generación respecto a décadas anteriores, parece evidente que estos jóvenes creadores están dispuestos a seguir marcando el rumbo de las nuevas tendencias artísticas en Portugal durante los próximos años con notorias diferencias respecto a sus predecesores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003