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Agredidos diez marroquíes con palos desde vehículos en marcha entre El Ejido y Adra

"Querían darme en plena nuca", afirma uno de los inmigrantes heridos

Al menos una decena de inmigrantes de nacionalidad marroquí ha sido víctima, en los últimos tres meses, de agresiones cometidas desde vehículos en marcha en el Poniente almeriense. Los agresores, que actúan en diversos puntos de la carretera nacional 340 entre El Ejido y Adra y en otras vías secundarias, propinan con barras de hierro fuertes golpes en la cabeza y en otras partes del cuerpo a los extranjeros, algunos de los cuales no tienen aún regularizada su estancia en España. Sólo "entre seis o siete" han denunciado los hechos ante la Guardia Civil de El Ejido, según el Sindicato de Obreros del Campo (SOC).

El Mahdi Belkacem, de 29 años, regresaba el pasado 12 de octubre de Balanegra, una pedanía del municipio de Berja, después de hacer la rutinaria llamada semanal a su casa en Marruecos. Volvía como se había ido: caminando por el arcén de la carretera. Fue entonces cuando un coche, a lo lejos, le deslumbró con las luces largas mientras uno de sus ocupantes sacaba un palo por una de las ventanillas. El vehículo se dirigió en dirección a El Mahdi, quien evitó ser arrollado. Fue entonces cuando recibió un fortísimo golpe en su brazo derecho que le provocó fractura. Es la primera vez, en dos años y medio que lleva en España, que El Mahdi sufre una agresión de este tipo. "El coche ni siquiera paró", relata asustado. Con el brazo escayolado y sin papeles, El Mahdi pasará casi un mes sin cobrar ningún subsidio por enfermedad, aunque el dueño del invernadero en el que trabaja lo reincorporará cuando se recupere.

El caso de Driss Zaik, de 32 años, no dista mucho del anterior. Su agresión ocurrió el 23 de octubre pasado en torno a las 21.30 horas, cuando transitaba con su bici por la N-340. Un individuo, escondido en unos matorrales, le asestó un brutal golpe con una barra de hierro en la cara. El agresor salió corriendo y subió a un vehículo que estaba detenido unos 50 metros. Ahora Driss puede mover algo la boca, después de que el Hospital Torrecárdenas de Almería le diagnosticaran fractura del tercio medio facial.

Denuncia

"Llevo una semana bebiendo zumo. Puse la denuncia el 5 de noviembre porque el dolor que tenía me impidió hacerlo antes. He hablado después con mi madre, que está en Marruecos, y está convencida de que he hecho algo malo para que me pasara esto. No se cree que me pasara sin más", relata. Sus compatriotas Abderrahmane Ziani y Abdennaji Bailete, de 21 y 22 años respectivamente, también fueron agredidos cuando iban juntos el pasado sábado. "Cuando me di cuenta de que del vehículo salía un palo y venía a darme en plena nuca giré la cabeza y me dieron en el lateral de la cabeza", describe Abderrahmane, que tiene tres puntos de sutura en su oreja izquierda. Su compañero Abdennasi tuvo peor suerte y hubo de ser intervenido quirúrgicamente en la mandíbula.

Las víctimas afirman que los violentos se desplazan en un Peugeot azul. La Subdelegación del Gobierno ha abierto una investigación. Ninguna de las víctimas se atrevió a denunciar hasta ponerse en contacto con el SOC, que ha sido quien lo ha denunciado ante la opinión pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de noviembre de 2003