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Entrevista:LA GENERACIÓN DEL PUJOLISMO | FLOR ANTELO, intérprete de lenguaje de sordos | ELECCIONES EN CATALUÑA

"El Gobierno catalán no existe para un inmigrante"

Flor Antelo Granero (Buenos Aires, Argentina, 1979) llegó a Barberà del Vallès en el año 2001. Vino a reunirse con su familia. Su padre, sin trabajo fijo desde una huelga en la factoría Ford de Buenos Aires en 1976, había llegado un par de años antes con un contrato. Tras su traslado a Cataluña, la familia de Flor y ella misma han cambiado de vida radicalmente.

Para venir aquí, Flor interrumpió sus estudios universitarios de psicopedagogía e inició en Barcelona estudios como intérprete de lenguaje de signos para sordos. Ahora trabaja como dependienta en una tienda de bisutería al por mayor. "Yo vine a probar, lo cual era una forma de engañarme, porque venía a quedarme". Si bien llegó ya en posesión de la nacionalidad española -más del 70% de los argentinos poseen otra nacionalidad-, la cosa fue un tanto traumática. "El primer año y medio no salí del piso. Esa etapa acabó cuando conocí a mi actual marido". Las primeras impresiones de la sociedad catalana no fueron muy impactantes. Lo más sorprendente quizá fue la seguridad -"en Buenos Aires se camina por la calle con cuidado"-, el idioma -"fue un problema, ahora no"- y el acento -"cuando hablas con acento suramericano, no te alquilan un piso; si te casas creen que es por papeles". Percibe en la sociedad catalana "ciertas diferencias y cierto gusto en diferenciarse" respecto a otros sociedades peninsulares. No percibe una cultura política diferente en Cataluña que, pongamos, en Madrid.

¿Cómo percibe una nueva ciudadana catalana a Jordi Pujol? "En cierta manera como un intento de separación de España". España, a su vez, la percibe como una entidad con cierta uniformidad, que le recuerda a su país, donde hay "cantidad de provincias, que hablan varias lenguas y tienen varios acentos". No percibe, no obstante, a Pujol y a su patrimonio político como algo determinante en la realidad que se ha encontrado. No percibe una gran diferencia entre la derecha y la izquierda locales -"cuando traducía el lenguaje de sordos, tenía serios problemas para explicar el concepto derecha e izquierda"-. Considera que las próximas elecciones son importantes, aunque no ve en la sociedad que le recibió grandes cambios futuros si Pujol no está en el poder. Cree que "el Gobierno catalán no existe para un inmigrante". "Ni yo ni mi familia recibimos ayuda de ningún gobierno". Llegados aquí hablamos de su contacto con el Estado. Nunca es a través de la Generalitat, sino de la Delegación del Gobierno y el departamento de Extranjería. Flor reformula sus declaraciones y opina: "Las elecciones autonómicas no son muy importantes para un inmigrante". ¿Y las generales? "No estoy muy segura, pero creo que tampoco". Flor, en todo caso, votará en las próximas elecciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de noviembre de 2003