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La religión ya es obligatoria en primero de ESO

El 90% de los institutos ya imparten la alternativa a esta asignatura

Enseñanza ha elaborado un decreto que obliga a los alumnnos de primero de ESO a estudiar religión o su alternativa. En el departamento de Carme-Laura Gil explican que la normativa se basa en la LOGSE y que estas asignaturas no son evaluables, pero el sindicato USTEC asegura que es una forma de avanzar un año lo que propugna la LOCE. De momento, el 90% de los centros ya imparten las clases alternativas.

Hasta la aplicación de este decreto de la Generalitat, de junio de 2002, la religión formaba parte de la franja de créditos variables, de forma que los alumnos podían escoger esta asignatura entre otras muchas. Con la nueva normativa, en cambio, la religión se incluye en la franja común de asignaturas, por lo que los estudiantes tienen la obligación de estudiarla o, en su defecto, cursar las denominadas "actividades de estudio alternativas a la religión".

Pere Solà, director general de Ordenación e Innovación Educativa, insistió ayer en que el decreto está relacionado con la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) y no con la Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza (LOCE), y añadió que ninguna de las dos asignaturas es evaluable y que las "actividades alternativas no tienen por qué tener un contenido religioso, sino que se pueden estudiar manifestaciones artísticas o culturales". Pero lo cierto es que el decreto señala textualmente que los objetivos de tales actividades son que el alumno conozca "los hechos, personajes y símbolos más relevantes de las diferentes confesiones religiosas". Otro ejemplo es que el índice de un libro utilizado en estas actividades por un centro público de Barcelona, titulado Creencias y religiones, habla de sentimiento religioso, catolicismo, islam, judaísmo, budismo y animismo.

En opinión de la USTEC, la nueva normativa de la Generalitat y la de la LOCE atentan "contra la libertad de pensamiento, conciencia y creencias", señaló ayer Carles Martínez, portavoz del sindicato, que ha puesto en marcha una campaña cuyo objetivo es que los padres presionen para frenar la obligatoriedad de la enseñanza religiosa en los colegios.

Raimon Guilera, presidente de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Cataluña (FAPAC), consideró ayer por su parte que "no es educativo separar a los jóvenes por motivos religiosos", según escojan la opción de religión o su alternativa no confesional, informa Europa Press.

Joan Giralt, padre de un alumno de primero de ESO, afirma que la asignatura alternativa que propugna la Generalitat "es un peligro ya que, según cómo lo enfoque el profesor, puede tener un contenido confesional". A Giralt, las nuevas normativas del gobierno de CiU y el PP lo retrotraen "peligrosamente" a su infancia, "en la que era obligatorio estudiar religión".

Rosa Cañadell, miembro de la USTEC, subrayó que la normativa española "implica que los alumnos estarán cursando religión durante 12 años de escolarización, y esto supone un fuerte adoctrinamiento, cuando la escuela pública debe enseñar valores universales".

Tanto la USTEC como Comisiones Obreras y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) han anunciado su intención de recurrir ante los tribunales contra la posible inconstitucionalidad de la LOCE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de octubre de 2003