El Consistorio de Alcorcón está en quiebra, al acumular unas deudas de 90 millones

Las arcas municipales de Alcorcón están en crisis. El anterior equipo de gobierno, presidido por Pablo Zúñiga, del PP, dejó a la actual corporación (PSOE e IU) una deuda de 90 millones de euros, según un informe del interventor municipal, Julio Prinetti Vázquez, sobre la liquidación del presupuesto de 2002. La grave situación financiera por la que pasa el Consistorio ha obligado a su alcalde, el socialista Enrique Cascallana, a poner en marcha un plan de saneamiento, que deberá ser aprobado por el Ministerio de Hacienda.

El pasado julio, el gobierno municipal hizo una estimación de que la deuda a proveedores ascendía a 42,2 millones de euros. El análisis del interventor determina que la deuda total del Ayuntamiento duplica esa cifra. "Para cualquier operación financiera que tengamos que hacer necesitamos la tutela del Ministerio de Hacienda. Estamos obligados por ley a presentar un plan de saneamiento económico. La situación es muy grave, somos un Ayuntamiento moroso por culpa del PP", señaló ayer Cascallana. El propio interventor señala, al final de su informe, que "en virtud de los datos obtenidos, este Ayuntamiento deberá solicitar autorización a los órganos competentes del Ministerio de Hacienda para la suscripción de cualquier operación de crédito a largo plazo".

El presupuesto que el PP aprobó para 2002 fue de 126 millones de euros. El informe del interventor señala que el remanente de tesorería, magnitud que refleja con mayor fidelidad la situación financiera de una entidad a corto plazo y que expresa la liquidez de la misma, arroja un déficit superior a los 31 millones de euros (más de 5.000 millones de pesetas).

Déficit presupuestario

Además, el interventor señala que la liquidación del presupuesto de 2002 refleja un endeudamiento por primera vez en el Ayuntamiento de Alcorcón y que existe un déficit en el equilibrio presupuestario de más de tres millones de euros. "Hay deudas con proveedores, con particulares, con funcionarios, con empresarios...", denunció ayer el edil de Hacienda, Salomón Matías.

Así, mientras el gasto aumentó una media anual superior al 10% (debido al incremento del gasto corriente y los contratos con empresas), los ingresos tributarios crecieron a un ritmo del 0,72 % al año, según el gobierno municipal. Cascallana puso como ejemplo los ingresos correspondientes al impuesto de construcciones, instalaciones y obras (ICIO) o a las licencias urbanísticas, que se han reducido un 50% desde 1999.

A todo esto se une el estado de ejecución del presupuesto, prácticamente agotado en algunos departamentos. Algunas concejalías, como Mujer, Juventud o Mayores, han llegado a tener un saldo inferior a los 600 euros.

"Si existiese esa deuda, el PSOE no hubiese podido gestionar estos meses el Ayuntamiento, ni dar conciertos gratuitos en las fiestas ni contratar 20 cargos de confianza", afirmó Susana Lorenzo, portavoz adjunta del PP en Alcorcón.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS