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Reportaje:FÚTBOL | La repesca para la Eurocopa 2004

Fútbol inglés sobre hielo

Con muchos jugadores con experiencia en el Reino Unido, el equipo noruego es rocoso, pero no tiene gol, sobre todo sin Solskjaer

"Quiero pocos taconazos y túneles y mucha organización y concentración defensiva". No se puede explicar mejor lo que futbolísticamente supone Noruega. Nils Johan Semb, su seleccionador, dio ayer en el clavo con soberbia puntería. Su equipo, con mayoría de jugadores formados en el fútbol británico, se distingue hace décadas por su juego físico, directo y nada contemplativo. Quizá no haya otra selección que versione mejor el fútbol inglés, y no la mejor partitura. Es difícil que conceda un contraataque, puesto que, salvo los dos delanteros -y no siempre-, nadie tiene permiso para estar por delante del balón.

Noruega vive de los pelotazos, ya sea en su área o en la del rival. Por algo tanto en el ataque como en la defensa abundan en sus filas muchachotes de varias cuartas. Unos despejan y otros rematan; los del medio -donde ha dimitido Mykland, el más sutil, enfadado con el juego dinosaúrico que proclama Semb- corren y corren. Cuando rescatan la pelota la revientan al cielo sin contemplaciones. Máxime si no está Solskjaer, el asesino con cara de niño, como se le conoce en Old Trafford, operado de una rodilla en septiembre y que estará tres meses de baja. El alumno de Alex Ferguson representaba la única nota de distinción del equipo noruego, que, también sin Carew -peleado con el seleccionador tras una bronca con su compañero Riise-, depende más que nunca de Flonaldo y su hermano Haavard. Los noruegos son alérgicos al gol: en ocho partidos de clasificación (ante Dinamarca, Rumania, Bosnia y Luxemburgo) sólo anotaron nueve veces.

Semb, técnico noruego: "Ni túneles ni taconazos; organización, defensa y... que nieve"

Tore Andre Flo, con apodo brasileño entre los hinchas noruegos, aún intimida con sus 193 centímetros. Una talla que le permite ser un buen cabeceador. Y no sólo eso. En sus mejores momentos, en sus tiempos en el Chelsea, también se distinguía por su notable juego de espaldas y su sorprendente punta de velocidad, una arrancada impensable para sus interminables piernas. Hoy, a sus 30 años, las cosas han cambiado. Tras una gravísima lesión de rodilla mientras estaba enrolado en el Glasgow Rangers -su siguiente estación al Chelsea-, la estrella de Flo se ha rebajado. Tras una oscura temporada en el Sunderland, a comienzos de este curso fichó por el Siena, un recién ascendido a la Primera División italiana, con el que ha marcado un gol en 276 minutos.

En los últimos tiempos, Flo comparte el ataque de la selección con su hermano Haavard, al que de vez en cuando le discuten el puesto Harald Brattbakk -que estuvo dos temporadas en el Glasgow Celtic y este curso es el máximo goleador en la Liga noruega con el Rosenborg- y Steffen Iversen, cuya cabeza desterró a Molina de la selección de Camacho en la Eurocopa de 2000. Fue la última ocasión en que ambas selecciones se enfrentaron en un partido oficial y no fue la primera vez que el meta del Depor sufría una faena ante los noruegos. Ni mucho menos. El 24 de abril de 1996, España entró en la historia de Noruega y dejó una huella imborrable en el estadio Ullevaal, de Oslo. En el minuto 76, Javier Clemente, entonces seleccionador, alegró la vida a los helados espectadores de aquel amistoso de preparación para la Eurocopa de Inglaterra. Al grito de "torero, torero" de unos centenares españoles que estaban en las gradas, Molina saltó al campo para jugar de extremo.

Al margen de estos dos encuentros citados, España ha jugado otros dos amistosos con Noruega. En el primero, disputado el 23 de septiembre de 1978 en El Molinón, en Gijón, los españoles ganaron por 3-0. Curiosamente, el segundo gol lo anotó Ángel María Villar, el actual presidente de la federación, que, adicto al pase atrás, en sus 22 partidos internacionales sólo hizo tres tantos. En el siguiente duelo (7 de febrero de 1996, en Las Palmas), España venció 1-0.

Desde entonces, Noruega se ha ganado cierta fama como equipo huesudo, modesto, pero engorroso. Además de acunar a sus mejores futbolistas en la Premier, el Rosenborg ha sido inquilino habitual de la Champions, aprovechándose de su mayor rodaje respecto a otros equipos europeos, ya que la Liga noruega arranca muy pronto para aliviar las penurias del invierno nórdico. Esta misma temporada, el Depor tuvo más problemas de la cuenta para apear al campeón noruego en la fase previa. Y eso que aún lucía el sol en el norte de Europa. En noviembre, cuando viaje España, es probable que las temperaturas estén bajo cero. "Sería un punto a nuestro favor que nevara", ironizó Semb. En buena parte, de la nieve y su sistema defensivo dependen las opciones de esta selección -que sólo ha estado en tres Mundiales (1938, 1994 y 1998) y una Eurocopa (2000)- a la que la FIFA sitúa en el 25º puesto del ránking. De la defensa se encargarán dos lobos del fútbol británico: Ronny Johnsen (Aston Villa) y Henning Berg (Glasgow Rangers), ambos de 34 años y con pasado en el Manchester United. Y también el ex sevillista Olsen, en ocasiones el portero titular. Éste, tras conocer el sorteo, dejó claro la mayor amenaza para España: "El frió y la nieve le hará daño".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de octubre de 2003