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La fusión de Air France y KLM crea el grupo aéreo con más ingresos del mundo

La operación implica una privatización parcial de la compañía estatal francesa

Air France y la compañía holandesa KLM firmaron ayer el acuerdo que dará origen al grupo fusionado Air France-KLM, el primero del mundo del sector aéreo por su cifra de negocio (19.200 millones de euros anuales) y el tercero en derechos de tráfico, detrás de American Airlines y United Airlines. Alitalia ha anunciado su intención de participar en la operación, aunque el Gobierno de Silvio Berlsuconi deberá primero privatizar el 62% de la compañía que permanece en manos del Estado. Las acciones de Air France cayeron ayer un 4,16% mientras que las de KLM subieron un 12,54%

"Este acuerdo es el primero que traduce una consolidación real de nuestro sector", afirmó Jean-Cyril Spinetta, presidente de Air France, que presentó ayer los detalles del nuevo grupo, cuya presidencia quedará en sus manos. Leo van Wijk, hasta ahora presidente de KLM, se convertirá en número dos del grupo fusionado.

A medio plazo, los dos esperan que Alitalia convierta en un trío lo que empieza como un dúo, reforzando así al máximo su carácter de grupo de alcance europeo: pero la digestión del primer plato se hará sin la presencia del tercer invitado. Temeroso de que su compañía quede aislada, el Gobierno de Berlusconi puso el grito en el cielo hace unas semanas, dada la existencia de participaciones cruzadas entre Air France y Alitalia (más bien simbólicas) y un pasado de malas relaciones con KLM.

No han optado por una fusión completa, muy difícil en una Europa caracterizada por culturas nacionales fuertes, pero tampoco por una mera alianza. La opción escogida ha sido la de constituir un grupo común de accionistas, manteniendo la independencia operativa, la marca y las plataformas aeroportuarias que sirven de base a las dos compañías: la parisiense de Roissy-Charles de Gaulle, en el caso de Air France, y la de Schipol para KLM.

La operación implica una privatización parcial de Air France. El Estado francés controla ahora el 54% y esta participación se diluirá en el nuevo conjunto -sin vender ninguna acción- hasta situarse en el 44%. Los otros accionistas de Air France tendrán el 37% del grupo y el 19% restante quedará en poder de los tenedores de acciones ordinarias de KLM. Todo ello en el supuesto de que el 100% de los accionistas actuales de la compañía holandesa aporten sus títulos a la oferta, que consiste en 11 acciones y 10 bonos de suscripción de acciones de Air France por cada 10 acciones ordinarias de KLM.

El grupo Air France-KLM será el único cotizado en las Bolsas de París, Ámsterdam y Nueva York. El título de Air France cerró ayer a 13,12 euros en París, tras perder el 4,16%, mientras el de KLM ganó un 12,54%, lo cual le permitió cerrar a 13,46 euros. Los presidentes de las dos compañías prometieron que no habrá reducción de empleo (106.000 trabajadores en la actualidad, agregando los de ambas compañías), al menos durante los tres años fijados como periodo de transición.

Air France, que fue declarada moribunda a mediados de los años ochenta, apuesta ahora por construir el primer grupo aéreo del mundo. Su valor bursátil (unos 3.300 millones de euros) no ha progresado apenas en relación con el de 1999, el año en que introdujo parte de su capital en Bolsa. Pero en un sector traumatizado por la crisis del 11 de septiembre, la negociación iniciada hace 21 meses representa toda una apuesta.

En Holanda, por su lado, temen la pérdida de identidad de KLM, la compañía aérea más antigua del mundo, informa Isabel Ferrer. El rotativo holandés De Volkskrant resumía ayer la sensación general: "El gallo se ha tragado al cisne". La fusión es considerada casi de forma unánime por los analistas como una operación arriesgada. "Puede que el acuerdo con los franceses asegure el futuro de la compañía, pero no hacía falta que Air France lo comprara todo y dejara a KLM tan mermada", señalaron ayer portavoces de la Confederación Nacional de Sindidatos de ese país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de octubre de 2003