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Una exposición recuerda en Sevilla a Pepe Espaliú en el décimo aniversario de su muerte

La muestra presenta un centenar de trabajos del artista cordobés en el CAAC

Una exposición recuerda en Sevilla al artista Pepe Espaliú (Córdoba, 1955-1993) en el décimo aniversario de su muerte. La muestra Pepe Espaliú 1986-1993, que se inaugura hoy en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), presenta un centenar de sus obras. También acerca al público documentos que intentan situar su labor en su entorno artístico más próximo y durante sus años pasados en Sevilla, en la etapa de la revista Figura. Juan Vicente Aliaga es el comisario de esta exposición, que estará abierta al público hasta el 30 de noviembre.

La consejera de Cultura, Carmen Calvo, presentó ayer la exposición, acompañada de Aliaga y del director del CAAC, José Lebrero. Calvo hizo votos por que está muestra, que ya se ha podido ver en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, ofrezca "la oportunidad de volver a revisar y recordar la obra de Pepe Espaliú como el gran artista y pensador que fue". La consejera aludió a "la espiritualidad" que late en la trayectoria profesional del artista cordobés, y recalcó "sus compromisos valientes e importantes con su condición sexual y su enfermedad".

La obra de Espaliú se desarrolló entre 1986 y 1993, año en que falleció enfermo de sida. Su breve, pero intensa, actividad creativa le llevó a exponer en París, Nueva York, Venecia y Amsterdam.

Aliaga resumió la obra de Espaliú en "un recorrido que va de realidades complejas a realidades escuetas y limpias". El comisario de la exposición hizo hincapié en el relevante papel que el artista cordobés concedió "al rostro como forma de presentarse los humanos en sociedad". Esto le condujo a resaltar la función de la máscara. Espaliú era consciente, a juicio de Aliaga, de "que los seres humanos usan máscaras". "Obviamente, cuando uno se quita sus máscaras lo que descubre son más máscaras", dijo Aliaga.

El comisario de la muestra desgranó algunas de las circunstancias imprescindibles para conocer su obra, tales como la homosexualidad y su "bagaje psicoanalítico". "Espaliú vivió en París y asistió a los seminarios de Lacan. Seguía y leía a Lacan. Algunas de sus teorías hicieron mella en su trabajo", evocó Aliaga.

Las preocupaciones e ideas de Espaliú tuvieron una influencia decisiva en la generación posterior de artistas. Pinturas, esculturas, dibujos, acciones y signos esbozan una atmósfera que han respirado muchos creadores de las dos últimas décadas, como la marca del factor autobiográfico, las tensiones en torno a la identidad, la reflexión sobre el cuerpo con sus componentes de deseo, dolor y decadencia...

El comisario de la muestra recordó el primer rechazo que Espaliú sintió hacia su enfermedad. Luego, superó ese momento y se lanzó en defensa de la solidaridad con los afectados de sida. "Cuando fue llevado en volandas, en andas, comentó que nunca antes se había sentido tan cerca de Dios", afirmó Aliaga en alusión al carrying por el que centenares de personas solidarias con los enfermos de sida sostuvieron en sus brazos al artista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de septiembre de 2003