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Reportaje:

Otra 'revolución' para la mujer

Un anticonceptivo que reduce a cuatro las menstruaciones anuales abre la polémica entre médicos y consumidoras

La píldora tiene hoy más alternativas que nunca. Y más que vendrán. Desde 2001 han llegado a España un DIU que libera hormonas, un implante para el brazo, un anillo vaginal, y la semana pasada se puso a la venta un parche anticonceptivo. Y falta Seasonale, la píldora recientemente aprobada en EE UU que reduce el número de menstruaciones a cuatro por año. Algunos expertos sostienen que no todas las mujeres se pueden adaptar a perder la regla. Los críticos denuncian que es antinatural y misógina. Pero muchas mujeres la esperan. A España no llegará antes de dos años. La razón de tantas novedades es el aumento del consumo. El 14,26% de las españolas en edad fértil utiliza anticonceptivos orales.

La menstruación, la descarga de sangre y fragmentos de endometrio a través de la vagina de forma periódica -lo que que para algunas mujeres es una tortura mensual-, puede ser menos frecuente. Un nuevo anticonceptivo, Seasonale, reduce de 12 a cuatro el número de reglas anuales. Ya aprobado por las autoridades estadounidenses, está previsto que la venta de este fármaco se inicie el mes que viene en EE UU.

Esta nueva píldora no se dispensará en España antes del año 2005, pero como adelanto, y tras años sin novedades, ha llegado ya una serie de nuevos anticonceptivos femeninos: un parche, un anillo vaginal, un DIU con hormonas y un implante en el brazo. El largo reinado de la píldora tradicional (más de 40 años, aunque en España se popularizó con gran retraso) puede estar llegando a su fin.

Los expertos debaten si las mujeres aceptarán tener menos reglas, al asociarlas a la salud

La semana pasada comenzó en España la venta del primer parche para evitar el embarazo

"El Seasonale no es una revolución médica aunque, paradójicamente, sí puede revolucionar la vida de muchas mujeres", afirma Carol Cox, portavoz de Barr, el laboratorio fabricante. No es una revolución, porque su composición es similar a la mezcla de hormonas que desde hace décadas sirve de anticonceptivo. "Lo novedoso es que han demostrado que se puede alargar la toma para tener sólo cuatro menstruaciones al año sin perder efectividad y sin aumentar los efectos secundarios", explica Francisca Martínez, de la unidad de anticoncepción del Instituto Dexeus de Barcelona.

La mayoría de los anticonceptivos femeninos se basa en el mismo principio. Contienen una mezcla de hormonas (un estrógeno y un progestágeno) que impide la ovulación. Se toman durante tres semanas. A la cuarta, se interrumpe la administración, y se produce la regla.

Santiago Palacios, ginecólogo y director del Instituto Palacios,explica por qué se eligió esa dosificación: "Las tres semanas de toma y una de descanso son para simular un ciclo normal, pero se podría haber elegido otra más larga". Es lo que han hecho los fabricantes de Seasonal. Lo han alargado para tener una regla por estación. De ahí el nombre: season significa estación en lengua inglesa.

"La regla es sólo un indicador de que la función hormonal es correcta, pero fisiológicamente no aporta nada", explica José Luis Doval, presidente de la Sociedad Española de Contracepción. Sin embargo, suprimir la menstruación es la mayor ventaja y el mayor inconveniente de Seasonal. Ventaja, porque, según Palacios, se pueden beneficiar las mujeres con una regla dolorosa, permite disminuir las anemias y el síndrome premenstrual y mejorar el cumplimiento del tratamiento. Inconveniente porque algunos expertos dudan de que las mujeres acepten y asuman perder la regla. Doval plantea sus dudas: "En EE UU lo han aceptado bien, pero en Europa la regla es sinónimo de buena salud, de que todo está en orden. No sé si las mujeres de más de 30 años lo aceptarán bien". Otro de los problemas de la pérdida de la regla es que puede ocultar durante mucho tiempo un embarazo no deseado.

Martínez discrepa: "Si se explica bien, las mujeres aceptarán perder la regla, como lo entienden aquellas que la pierden con el DIU que libera hormonas. Y están encantadas". Este dispositivo intrauterino es una de las novedades llegadas a España en los últimos dos años tras 40 de casi monolítico dominio de la píldora tradicional. Este DIU dura cinco años y al cabo de uno un 20% de las mujeres pierde la regla. Al abandonar el tratamiento regresa la menstruación.

Para debatir sobre si la pérdida de la regla puede suponer un problema para la mujer, está la web del museo de la menstruación (www.mum.org) y que, pese a su nombre, es una página seria. Allí, mujeres de todo el mundo aportan su opinión. Hay para todos los gustos. Desde las que harían cualquier cosa por olvidarse de la regla, hasta las que dicen que la menstruación es algo femenino y que Seasonale es una píldora misógina y antinatural. Entre las opiniones más respetadas está la de la profesora de Ginecología de la Universidad de Tejas (EE UU) Patricia Sulak, quien desde hace años clama: "Lo que no es normal es tener la regla una vez al mes durante toda la edad fértil".Los efectos secundarios de Seasonale son similares a los de la píldora. Pueden aparecer en las usuarias dolores de cabeza, náuseas y efectos cardiovasculares (infarto y embolia), especialmente si la mujer es fumadora, tiene más de 35 años o antecedentes familiares.

Y son los mismos que produce Evra, el parche anticonceptivo que desde la semana pasada está disponible en España. El parche libera lentamente una mezcla de hormonas similar a la de la píldora. El laboratorio fabricante, Janssen Cilag, alerta de que la puesta en el mercado es paulatina y que todavía no se puede encontrar en todas las farmacias. El parche, disponible desde hace 11 meses en EE UU, es una alternativa para aquellas mujeres que olvidan ocasionalmente tomar la píldora. Otra ventaja, según Martínez, es que no aparecen vómitos (uno de los posibles efectos secundarios de la píldora) y que la cantidad de hormonas en sangre es fija, no fluctúa con cada toma de la píldora.

Los responsables del laboratorio fabricante explican que una de las cosas más difíciles ha sido conseguir un parche muy fino y con una adherencia suficiente para aguantar una semana. "Hemos hecho pruebas en sauna, en baños, en las peores condiciones, para conseguir que el parche no se despegue", detalla Antonio Fernández, director de Relaciones Institucionales de Janssen Cilag. Insiste en que el parche es muy fino y que se puede poner bajo la ropa sin que se note. Debe colocarse en el abdomen, la parte superior de los muslos, el brazo o en el torso, pero no en los senos.

Otra alternativa nueva para la anticoncepción es el anillo vaginal, un aro de plástico pequeño y flexible que libera durante tres semanas dosis ultrabajas de de hormonas que inhiben la ovulación. A la cuarta se quita y aparece la regla. Está disponible desde 2002. Su efecto dura tres años.

Los especialistas se felicitan por estas novedades en un mercado estancado durante años. Palacios resume: "Siempre es bueno que aumenten las posibilidades de elegir. Cada mujer puede beneficiarse de un tipo distinto de anticonceptivo según sus preferencias. Esperamos que esto aumente el uso de los métodos de contracepción entre las españolas".

Un mercado de 50 millones al año

En España, un 14,26% de las mujeres en edad fértil utiliza anticonceptivos orales, según la encuesta Schering de 1997, la mayor realizada en España. En dinero, supone más de 50 millones de euros al año, según un estudio de 2001 publicado en Farmacia profesional. En EE UU, donde más del 20% de mujeres en edad fértil toma anticonceptivos, mueve 2.200 millones de euros al año. El laboratorio de Seasonale espera quedarse con el 10% del mercado.

Estas cifras ayudan a comprender por qué en los últimos años han aparecido tantos nuevos anticonceptivos. Francisca Martínez, del Instituto Dexeus, detalla las causas. "La tasa de fecundidad continúa en descenso en todo el mundo y aumenta el número de mujeres que usa anticonceptivos". La mejoría económica en países en desarrollo y de Europa del Este, por ejemplo, permite un aumento de la demanda. Los laboratorios tienen por delante un mercado en expansión que quieren aprovechar.

Martínez explica por qué los avances se centran en la anticoncepción femenina y no en la masculina. "Las compañías también buscan anticonceptivos masculinos, pero es mucho más difícil que para las mujeres".

El motivo es que la mujer produce un óvulo al mes. En ese tiempo, un hombre genera millones de espermatozoides y es más difícil frenar su producción. ¿Se fiarían las mujeres de que su pareja tomara la píldora sin olvidos? "Las encuestas, sorprendentemente, dicen que ellas se fiarían", responde Francisca Martínez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2003

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