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Bolsa alcista hasta final de año

Los analistas coinciden en que el selectivo índice Ibex 35 terminará el ejercicio por encima de los 7.500 puntos

Pese a los vaivenes y continuos cambios de sentimiento, las bolsas se encuentran en positivo y han roto con tres años de pérdidas consecutivas. Las dudas sobre la marcha de las economías persisten, pero se aprecia una mayor confianza del dinero, que tiene el resto de opciones muy complicadas. Por ello, pese a esta difícil semana, los analistas consideran que el índice Ibex 35 de la Bolsa española terminará el año por encima de los 7.500 puntos. El convencimiento de que la economía se recupere y el elevado riesgo que ahora ofrecen los bonos son las bazas para confiar en que todavía las acciones van a ofrecer mayores ganancias.

Santiago Satrústegui, de Abante Asesores, es rotundo: "Creo que de aquí a final de año la Bolsa será la mejor inversión"

Los analistas siguen viendo atractivos los precios, aunque para superar los 7.500 puntos del Ibex es obligado que los datos económicos apoyen

Los tipos siguen bajos y ha aumentado el riesgo en los mercados de renta fija, por lo que la Bolsa queda como única alternativa

Los mercados financieros en general, y más concretamente las bolsas, se someten a esa lectura diaria de los datos económicos y sus repercusiones, que lleva de la euforia de una clara recuperación de las economías desarrolladas al desánimo de que este despegue nunca termine de producirse. Cambios de opinión que se producen, a veces, con muy pocas horas de diferencia y que, lógicamente, despistan a los inversores, a los que les cuesta formarse una opinión con la que tomar una decisión de compra o venta de sus títulos.

Después de tres años consecutivos de pérdidas, los mercados de acciones están ofreciendo, sin embargo, unas ganancias muy apetecibles. La Bolsa española sube casi el 20%, y tanto los índices europeos como los estadounidenses y asiáticos han conseguido colocar un signo positivo que parecía olvidado. Los mercados están respondiendo con fidelidad a su evolución histórica, donde es infrecuente -sólo ocurrió una vez- ver crisis bursátiles de más alcance en el tiempo. En lo que va de ejercicio las bolsas han roto el maleficio y, a decir de los expertos, la tendencia alcista continuará.

Pero la estadística no es la única aliada para hacer un pronóstico positivo del ejercicio. Los beneficios empresariales en el mercado español han aumentado de forma espectacular en el primer semestre del año después de las fuertes pérdidas acumuladas en el pasado ejercicio en pleno proceso de saneamiento por inversiones fallidas o por los sustos de las incursiones en Latinoamérica. También se han conocido datos que apuntan a una recuperación de la economía estadounidense, mientras que en el caso europeo, los expertos explican que lo peor ya ha pasado. Los temores a la deflación, a una generalización del conflicto iraquí se han disipado y, ahora, aunque persisten las incertidumbres, la confianza retorna tímidamente a los mercados.

Complicada economía

Los analistas de ABN Amro explican que existen cinco factores para el optimismo: la confianza de los inversores se ha incrementado sustancialmente desde el final de la guerra en Irak. La bajada de impuestos a gran escala en Estados Unidos debería reactivar el crecimiento económico en el futuro próximo. Históricamente, los bajos tipos de interés en todo el mundo están proporcionando un importante estímulo para la actividad económica. Y un dólar débil debería ser bueno para la economía norteamericana. Por último, las economías asiáticas -China, en particular- parecen haber desarrollado un dinamismo independiente que está contribuyendo al crecimiento económico mundial.

Sin embargo, los economistas del banco holandés también explican las incertidumbres: persistencia de los desequilibrios estructurales en la economía estadounidense, que ponen verdaderamente en peligro el crecimiento económico. Estos desequilibrios incluyen la baja tasa de ahorro personal, el alto endeudamiento de las economías domésticas y compañías, el actual déficit por cuenta corriente y el deteriorado déficit público. Además, el efecto de los estímulos monetarios y fiscales comenzará a decaer en algún momento en el transcurso de 2004. Unos estímulos que, según ABN Amro, perderán pronto su efecto.

Pero entre las luces y sombras del análisis económico hay un hecho incontestable: la subida de los tipos de los bonos. Desde los mínimos marcados por los bonos en torno al 3,5% de rentabilidad para el plazo de 10 años, se ha pasado a niveles del 4,3%. Esta subida de los tipos en los mercados, que no el fijado por los bancos centrales, indica que se está descontando una recuperación de las economías. Por ejemplo, cuando se pensaba en una caída generalizada de precios (deflación) en las economías desarrolladas esos niveles del 3,5% se veían incluso atractivos, cuando ahora la expectativa es que continúen subiendo.

El banco de inversión JP Morgan apunta que los tipos de los bonos estadounidenses a 10 años se encontrarán dentro de pocos meses en el 5% frente al 4,5% actual. El banco cree que no volverá a tener una percepción positiva sobre la renta fija en varios trimestres. Una subida que se producirá a medida que la economía siga dando signos de recuperación. Esta alza de tipos implica una caída de precio en los bonos para ajustarse a las nuevas rentabilidades, por lo que las pérdidas en los bonos pueden desplazar dinero hacia las acciones. Un nuevo argumento para que en la recta final de año las acciones mantengan el tipo y, además de conservar la ganancia acumulada, puedan ofrecer una rentabilidad adicional a los inversores. Una falta de alternativas en otras inversiones y unos flujos de dinero desde los bonos a las acciones que algunos expertos esgrimen como una de las principales razones de la subida en los próximos meses.

Punto de inflexión

Santiago Satrústegui, consejero delegado de Abante Asesores, explica que las bolsas han iniciado una tendencia alcista. "Después de las caídas de los últimos años, a los inversores les va a costar mucho creer que las cosas vayan bien. Sin embargo, en agosto se han conocido más datos buenos que malos, y a ello se suma que las valoraciones de las acciones no están caras. Los datos de actividad en Estados Unidos son positivos y aunque Europa se encuentre más atrasada en la recuperación, cuando tire la economía estadounidense arrastrará a la europea y acortará el tiempo para su mejoría. Las bolsas alcanzaron un punto de inflexión en marzo de este año y los temores a la duración del conflicto iraquí y a su extensión a otras zonas se ha disipado".

Además de estos factores de crecimiento económico y buenas valoraciones en las acciones, Satrústegui destaca como un elemento determinante los flujos de dinero que van a acudir a la Bolsa. "No existe una alternativa con los tipos de interés bajos y un aumento del riesgo en la renta fija con las recientes subidas de rentabilidades y caídas en los precios de los bonos. Creo que de aquí a final de año la Bolsa será la mejor inversión", concluye.

El director de estrategia de Ibersecurities, Juan Cueto, también apunta a que la Bolsa española terminará en niveles superiores a los actuales. "Creemos que el índice Ibex 35 cerrará el ejercicio por encima de los 7.500 puntos. La gran pregunta que nos podemos hacer es si la incipiente recuperación de las economías se va a consolidar y nosotros esperamos que así sea. En los beneficios de las empresas en el primer semestre del año no se han conocido cosas espectaculares, pero el balance es positivo. Con la subida del dólar, la fortaleza de las monedas latinoamericanas y la buena marcha del turismo cabe esperar que, en término de beneficios, la situación pueda mejorar más entre junio y septiembre". Cueto apunta que serán los valores ligados al ciclo económico los más beneficiados en esta recta final del año. Valores industriales, papeleros y tecnológicos serán los más beneficiados en lo que queda de año, porque además parten de niveles más bajos.

Delfina Pérez, del departamento de análisis de Banco Banif, apunta que el Ibex 35 terminará el ejercicio entre los 7.500 y 7.600 puntos. "Los datos que se conozcan en los próximos meses confirmarán que la recuperación está en marcha. Los indicadores adelantados en Estados Unidos apuntan en esta dirección, mientras que la reciente debilidad del euro ayudará a las compañías europeas. Además, las empresas están revisando al alza sus beneficios empresariales y no esperamos que se produzcan previsiones negativas (profit warnings), tal y como ocurrió en los pasados años".

Eso sí, la analista de Banif advierte que habrá que vigilar el mercado de bonos por si se produce una sobrerreacción bajista que pueda afectar negativamente a las bolsas. Los valores cíclicos son los que, a su juicio, mejor podrán aprovecharse de esta mejoría en los mercados de acciones y en la economía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2003