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Reportaje:

El Tos Pelat revela su pasado íbero

Los arqueólogos encuentran cerámica ateniense y una imponente muralla en el yacimiento próximo a Montcada

Una de las mayores sorpresas que se han llevado los arqueólogos que participan en la segunda fase de las excavaciones que se llevan a cabo en el poblado íbero del Tos Pelat, en una pequeña meseta desde la que se divisa la costa a las afueras de Montcada (L'Horta Nord), es el descubrimiento de restos de cerámica ática -cuyo orígen se sitúa en Atenas- fechada en el siglo V. Se trata de piezas de copas decoradas con escenas mitológicas, cuya importancia va mucho más allá del hecho en sí del simple hallazgo de los restos. La presencia de las piezas demuestra que el poblado no era una simple agrupación humana, como comentaba ayer el arqueólogo municipal de Montcada, Josep Burriel, a este diario, que dirige las excavaciones junto a la arqueóloga y profesora de la Universidad de Valencia, Xelo Mata. Se trataba de una ciudad con la suficiente importancia como para comerciar con la que entonces era uno de los polos de influencia cultural y económica más destacados de todo el Mediterráneo. Por entonces Atenas vivía su siglo de oro clásico, gracias en buena medida a Pericles, el gobernante que sacó adelante la ciudad tras las guerras médicas, bajo cuyo mandato se levantaron edificios como el Partenón y que vió la aparición de autores como Esquilo, Sófocles y Eurípides, historiadores como Aristófanes. Tucídides y Heródoto y filósofos de la talla de Sócrates.

Pero el encuentro de restos de cerámica ateniense es una pequeña parte de los hallazgos que se han encontrado en el yacimiento. Junto a ellos, se han recogido restos de ánforas púnicas "una casi entera", como apunta Burriel, así como fragmentos de pintura mural ibérica, a base de bandas rojas y azules que dan lugar a formas geométricas, lo que el arqueólogo municipal calificó de " hecho excepcional". A ello se suma el descubrimiento de una nueva muralla, fechada entre finales del siglo V y principios del siglo IV antes de Cristo, que "refuerza el sistema defensivo" de la anterior. Los 10 metros excavados han mostrado una altura de muralla de unos 2,5 metros y de factura "mucho más trabajada" que el resto de lienzo que salió a la luz durante la campaña del año pasado. Esta acumulación de restos refleja que el poblado tenía "un grado de nivel cultural y económico muy alto", y que sus habitantes "no eran pobres pastores, sino agricultores que tenían excedentes con los que comerciaban", como destaca el arqueólogo. En ello redunda la estructura urbana, formada por calles perpendiculares formadas por construcciones de adobe -"similares a los que puede tener ahora los poblados del Átlas marroquí", como apunta Burriel- cuya extensión total podría alcanzar la de tres hectáreas.

Burriel destacó también la importancia de que los restos se traten de un poblado que pervivió entre los siglos VI y IV antes de Cristo, lo que permite analizar la vida de los íberos en estadíos avanzados, frente a poblados como los de El Tossal de Sant Miquel de Llíria, lo que unido a los restos encontrados -fundamentalmente en varios departamentos de dos casas distintas- permiten augurar nuevos hallazgos en las próximas campañas de intervención. La financiación de las dos campañas efectuadas hasta el momento ha corrido a cargo del Ayuntamiento de Montcada y la Dirección General de Patrimonio Artístico de la Consejería de Cultura de la Generalitat. La alcaldesa de Montcada, Concha Andrés, y el concejal de Cultura, Vicent Marqués, coincidieron en en señalar la apuesta decidida del ayuntamiento a favor de la recuperación del patrimonio arqueológico de Montcada "que sin duda va a tener continuidad en las siguientes fases de la excavación del Tos Pelat".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de septiembre de 2003