Reportaje:PABLO MILANÉS | Cantautor

"Nunca he estado en la cabecera del régimen"

Pregunta. Sale Antología, disco recopilatorio. En España siempre cae de pie. ¿Tiene bula?

Respuesta. Es que el español es muy simpático. Y, como con el mexicano, hemos tenido siempre una conexión increíble.

P. "No son tiempos de poesía". Pues estamos buenos.

R. No lo son, la verdad. El mundo no está entendiendo la poesía, sino la guerra. Lamentablemente se están imponiendo las armas.

P. ¿Se ha escrito jamás algo más hermoso que Yolanda?

R. Sí. Tengo canciones que quiero más, como Ya ves, Yo sigo pensando en ti, Para vivir, Yo pisaré las calles nuevamente. Pero indudablemente respeto mucho Yolanda, porque el público la quiere.

P. ¿A cuántas mujeres se ha ligado jurándoles que eran ella?

R. A ninguna [ríe]. Pero muchas han llegado diciéndome: "Este niño es producto de Yolanda".

P. La Nueva Trova Cubana cantaba por igual al amor y a la política. ¿Qué es más satisfactorio?

R. Es que la política es un hecho social. Y lo mismo cantabas a un hecho social o cultural que a uno amoroso. Era un todo.

P. ¿Qué papel tuvo el ron en todo aquello?

R. Bueno, siempre estuvo entre nosotros. Si nos reuníamos Silvio [Rodríguez] y yo, siempre estaba el ron: éramos tres, no dos.

P. ¿Desde aquellos años la bronca ha cambiado de cara?

R. Cómo no. Ahora hay un dominio absoluto de Estados Unidos en el mundo entero, que está imperando de una manera injusta y que es insuperable.

P. Es usted el menor de cinco hermanos. ¿Todos salieron tan espabilados?

R. Son obreros, amas de casa... Yo fui el único que salí medio jodedor. Que salió de chiquito a la calle a buscársela.

P. ¿En qué ha llovido desde su primera actuación, en la radio, a los seis años?

R. Aquél era un tiempo de una ingenuidad añorada. Hoy día la gente se come, se mata por sobrevivir.

P. ¿Le resulta fácil exhibir la ternura al componer?

R. A veces uno tiene oficio, un poco de poesía, un poco de inspiración, y eso te ayuda a tener cierta visión de que estás haciendo algo que vale la pena.

P. Dijo: "Estoy en desacuerdo con muchas cosas en Cuba, y todos lo saben".

R. Sí. Y todos me respetan.

P. Siempre ha podido largar un poquito más que los demás. ¿Porque estaba en los altares?

R. No, no, no. Ni porque estoy en los altares ni porque soy yo. Siempre he sido así. Y no sé si me ha costado algo.

P. También se dijo en un tiempo que era el cantautor de cabecera del régimen.

R. No, no es cierto, pero tampoco me ha molestado. Nunca he estado en la cabecera del régimen. No me gustan los generales ni los ministros, y a mi casa acuden casi siempre marginales, que me gustan más.

P. No le gustan los generales. ¿Y los comandantes?

R. Ja, ja, ja. No me gustan los grados, cualesquiera que sean.

P. ¿Cómo ve Cuba hoy?

R. Está en un estado de tranquilidad, de estaticismo, que permite vislumbrar un futuro duro para la economía, la educación, la cultura. Un mal momento, como en el mundo entero.

P. Compare su isla con una fruta, una canción y un amor.

R. Un mango bizcochuelo; Te doy una canción, de Silvio Rodríguez; y el amor que he sentido por las mujeres que he amado.

P. ¿Se cuida la salud?

R. Sí, cómo no. Estoy muy bien ahora. He tenido veintidós operaciones de las piernas y el resultado, ya finalmente, ha sido satisfactorio.

P. ¿Habla mucho consigo mismo?

R. Sí. Constantemente.

P. ¿Y qué se dice?

R. Me miro al espejo y digo: "Coño, tiene 60 años y todavía está bien, el mulato".

P. Afirma que, cuanto más sufre, más hermosas le salen las canciones. ¿Es algo masoca?

R. [Ríe] Es que, desgraciadamente, las malas experiencias son las que quedan. Las buenas se olvidan inmediatamente.

P. ¿Qué hay más triste que el desamor?

R. Nada. Creo que no hay nada más triste que el desamor. Es desolador, matador.

P. ¿Está muy desolado y muy matado?

R. Lo he vivido, y siempre lo he sufrido. Soy un sufridor nato del amor, porque soy muy sensible, y cualquier detalle me hace sufrir.

P. Pero tiene la suerte de que conoce a alguien, le canta Yolanda...

R. [Risas] O le canto otra. Le canto Yolanda con otra letra.

PERFIL

Con 60 años y cinco hijos -las tres mayores, de su relación con la Yolanda de la canción-, dice que le gusta "beber, comer, hacer el amor, leer". Prefiere obras de mujeres, que hacen "una literatura mucho más potente y creativa que los hombres". Con ellas se lleva "muy bien. Las adoro y las respeto mucho".

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