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Ruanda celebra las primeras elecciones tras el genocidio de 1994

El actual presidente, el tutsi Paul Kagame, es claro favorito a seguir en el cargo

Ruanda vivió ayer su primera jornada electoral desde el genocidio de 1994 en el que murieron más de 800.000 personas. El 80% de los cerca de cuatro millones de ruandeses habilitados participaron en los comicios, según la Comisión Electoral, que calificó de "éxito" el proceso electoral. El actual presidente, el tutsi Paul Kagame, encabezaba los sondeos, seguido por el principal candidato de la oposición, el hutu Faustin Twagiramungu.

Nueve años después del genocidio de los hutus radicales contra tutsis y hutus moderados, los ruandeses acudieron ayer a las urnas para elegir presidente en unos comicios considerados una cita clave para la normalización de la vida política del país. El actual jefe de Estado, el tutsi Paul Kagame, de 45 años, candidato a su propia sucesión y claro favorito, llegó por la mañana a un colegio electoral de Kigali, la capital. "Esta elección supone un gran paso adelante para mi país", dijo el presidente. "El etnocentrismo se convertirá en algo del pasado, hemos progresado mucho en el camino de la reconciliación".

Su partido, el Frente Patriótico Ruandés, gobierna Ruanda desde julio de 1994, poniendo fin a las matanzas de tutsis y hutus moderados cometidas durante cien días por elementos extremistas del régimen hutu precedente. Kagame impuso un periodo de transición en el que ha logrado un resurgimiento económico, avances en la Justicia y seguridad interna, aunque algunas ONG han denunciado un aumento de la represión política y de la prensa. El fantasma del genocidio pesa en todos los sectores de la sociedad. "Estoy muy contento porque he podido elegir a quien he querido", manifestó Theoneste Hakizimana, de 32 años. "Es la primera vez que voto, y lo he hecho por Kagame", reconoció Alex Mushabe, de 21 años.

El principal candidato de la oposición, Faustin Twagiramungu, denunció, tras depositar su voto, que en varias provincias se están registrando casos de fraude. "Nos llegan informes de que hay militares desplegados en los colegios electorales, incluso en la sala de votación, y obligan a la gente a votar por Kagame", afirmó a su portavoz, Ismail Mbonigaba. Faustin Twagiramungu es un hutu moderado de 58 años que escapó con vida del genocidio, en el que murieron todos sus hermanos. Durante un año, fue primer ministro del Gobierno instalado tras las masacres, pero dimitió por sus diferencias con Kagame. Su partido fue disuelto recientemente y compite como independiente y sin respaldo financiero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de agosto de 2003