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UN NEGOCIO MILLONARIO

Sólo Repsol y Cepsa han logrado contratos

Ninguna empresa española participó en la reconstrucción kuwaití tras la guerra de 1991

La reconstrucción de Irak tras la guerra prometía convertirse en un suculento negocio, que el Gobierno español cifró antes del verano en un total de 19.515 millones de dólares para los 24 primeros meses. Pero el impacto en las empresas españolas ha sido hasta el momento escaso, pese a la buena sintonía entre Washington y Madrid durante el conflicto. Hasta la fecha sólo han trascendido los contratos de Repsol y Cepsa para comprar petróleo al país árabe.

"Ha habido mucho movimiento, pero se ha concretado poco", dice una empresa española

La euforia inicial que suscitó la reconstrucción del país árabe se ha convertido en cautela

La euforia inicial que suscitó entre algunas empresas la reconstrucción de Irak se ha convertido en cautela. "Ir allí es complicado. La presencia de nuestras compañías ha sido tradicionalmente muy limitada, y ahora, en plena posguerra, con los disturbios que se están produciendo, no parece que sea el mejor momento para ir a un mercado desconocido", explican fuentes de una de las grandes constructoras españolas. Sólo el 4% de las exportaciones de Irak tiene como destino España (y todo es petróleo), mientras que del total de importaciones que realiza el país árabe apenas un 1% procede de España.

Ninguna firma española aparece en la lista oficial de la Agencia de Ayuda Humanitaria de Estados Unidos, encargada de adjudicar a las compañías estadounidenses los contratos para la reconstrucción por un importe de 1.700 millones de dólares y que tienen que ser ejecutados este año. La posible participación de las empresas españolas en este proceso se articulaba a través de subcontratas con las firmas estadounidenses que han ganado estos macrocontratos. Tras la primera guerra del Golfo, en 1991, ninguna empresa española participó en las labores de reconstrucción en Kuwait.

"Siempre hemos dicho que la reconstrucción de Irak sería a medio y largo plazo", indican fuentes de la Secretaría de Estado de Comercio y Turismo. El Gobierno no proporciona el número de empresas españolas que hayan podido presentar ofertas, porque, añaden, el Ejecutivo jamás interviene en procesos empresariales.

En principicio, las más interesadas en conseguir contratos en Irak serían constructoras y empresas auxiliares del sector, fabricantes de bienes de equipo y material médico, eléctricas y compañías de aguas, farmacéuticas, financieras y compañías de alimentación. Algunas, como OHL (la más pequeña de las seis grandes constructoras españolas), no han ocultado su interés por Irak. "Pero no hay nada definitivo", puntualizan.

La realidad muestra que sólo Repsol YPF y Cepsa se han apresurado a establecer contactos en Irak, que tiene las segundas mayores reservas de petróleo del mundo. Y han negociado por su cuenta. En junio pasado, en la primera venta de crudo tras la caída del régimen de Sadam, las compañías lograron comprar un millón de barriles cada una. Repsol YPF ultima en estos momentos la adquisición de otros 1,2 millones de barriles, según fuentes de la compañía.

Los contratos no acaban de llegar, pero desde que acabó la guerra, en abril pasado, llueven las reuniones para informar sobre las posibilidades de negocio en Irak. Unas doscientas firmas acudieron a un encuentro informativo organizado en mayo pasado en Madrid por las Cámaras de Comercio. Unos días después, abogados enviados por la compañía Bechtel, que ha ganado el mayor contrato otorgado por EE UU hasta la fecha, se reunieron con representantes de algunas constructoras españolas, aunque fue un encuentro puramente informativo. A principios de agosto, representantes de una docena de compañías españolas (Iberdrola, Repsol YPF, ACS Dragados, Ros Roca) se reunieron con un empresario iraquí que les animó a llevar su negocio a Irak. La patronal CEOE también ha organizado algunos encuentros.

"Ha habido mucho movimiento, aunque se ha concretado poco", señalan fuentes de una de las compañías que han asistido a varias de esas reuniones. Aparte de estos encuentros informativos, en torno a la reconstrucción de Irak han surgido muchos "supuestos intermediarios", añaden las mismas fuentes. "No es el caso de España", puntualizan, "pero en algunas reuniones en otros países de Europa han pedido entre 1.000 y 3.000 euros a los asistentes".

La Conferencia de Donantes de Irak, que reunirá los días 23 y 24 de octubre en España a países e instituciones internacionales dispuestos a financiar la reconstrucción, será determinante para saber cuánto dinero se pone sobre la mesa. "El Banco Mundial, junto con otras agencias de la ONU, trabaja en un documento sobre las necesidades del país, y que será una de las bases para establecer cómo los países donantes van a ayudar al país", indica un portavoz del organismo internacional.

El secretario de Estado de Defensa y comisionado del Gobierno para Irak, Fernando Díez Moreno, indicó el martes pasado que hasta ahora se cuenta principalmente con un crédito extraordinario de 2.400 millones de dólares aprobado por EE UU y otros 1.000 millones de dólares del fondo que crea la resolución 1.483 procedente del Programa Petróleo por Alimentos. E

l Gobierno español ha aprobado una ayuda de 69,35 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 2003