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LOS EFECTOS DE LAS ALTAS TEMPERATURAS

Meteorología anuncia el fin de una ola de calor sin precedentes en España

Las altas temperaturas sostenidas desde el 15 de julio disparan el consumo de agua y electricidad

La ola de calor que desde finales de julio tiene a España sudorosa y sin resuello está a punto de finalizar tras dejar al menos 31 muertos. Ni esta cifra trágica ni las relativas a las temperaturas máximas constituyen ningún récord, ya que en 1995 se contabilizaron 33 defunciones atribuidas al calor y en la gran mayoría de observatorios meteorológicos no se han superado los máximos históricos, como sí ha ocurrido en cambio en muchos puntos de Europa. Pero sí es insólita la duración de la canícula este año en España. Según el jefe de Climatología del Instituto Nacional de Meteorología (INM), Carlos Almarza, esta ola de calor no tiene precedentes por el carácter "sostenido" del fenómeno.

"Ya en junio hubo valores muy altos, luego en la primera quincena de julio refrescó algo, si es que se le puede llamar refrescar", bromea Almarza, "pero desde el 15 de julio se han mantenido las temperaturas muy altas en casi toda España", comenta Almarza.

Para demostrar la inusual duración de la ola de calor, Almarza ofrece la siguiente receta: "Tome la temperatura máxima y mínima diaria registradas desde el 15 de julio en varios observatorios y compárelo con las temperaturas máxima media y mínima media para los meses de julio y agosto de los últimos 30 años: verá que en estas semanas se han superado esas medias casi todos los días. Eso no ha ocurrido nunca".

Este diario ha seguido las instrucciones del experto y los resultados saltan a la vista en el gráfico. En ninguna de las ciudades seleccionadas (también por indicación de Almarza) se batieron récords absolutos de temperatura máxima, pero casi todos los días tanto las máximas como las mínimas se sitúan por encima de la media (se toma como referencia los datos desde 1971). Es decir, la temperatura media máxima durante esta ola de calor está por encima de la media histórica. Sólo en el caso de San Sebastián se ha llegado al récord de mínima más alta: 27 grados la madrugada del pasado 4 de agosto.

Así que tras un mes de junio excepcionalmente cálido (se batieron los máximos históricos correspondientes a ese mes en mas de las tres cuartas partes del territorio español) y un julio algo menos inusual pero también tórrido, agosto va en camino de convertirse en el que presenta las temperaturas medias más altas jamás registradas en España.

Los récords de 1995

La última ola de calor comparable con la actual se registró en 1995, cuando en algunos días del mes de julio se batieron marcas absolutas de temperatura desde que existen registros con el suficiente rigor científico. Así, la máxima histórica medida en el aeropuerto de Madrid-Barajas llegó a 42,2 grados el 24 de julio de ese año.

Otro tanto sucedió el día 23 de ese mismo mes en el aeropuerto de Sevilla: 46,6 grados centígrados. En esa ciudad (pero en otro observatorio) se registró el 6 de agosto de 1946 la temperatura máxima absoluta en España que el Instituto Nacional de Meteorología tiene anotada en sus archivos: 47 grados.

Almarza explica que aunque constan otros récords referidos al año 1876 (51 grados en Sevilla) y de 1926 (48,8 grados en Cazalla el 30 de agosto) se consideran dudosos porque los instrumentos de medición utilizados en ambos casos no eran los adecuados o las condiciones en que estaban instalados presentaban deficiencias.

Pero la situación tenderá a mejorar los próximos días, según prevé el colega de Almarza responsable de la predicción meteorológica, Ángel Rivera. "A partir del jueves comenzarán a descender las temperaturas por el noroeste penínsular, con bajadas de ocho o 10 grados". Ese descenso se extenderá durante el viernes y el sábado por toda la península, aunque no alcanzará al sureste, de modo que Murcia y Almería apenas se va a notar ese refrescamiento del ambiente. Tampoco tendrán tregua en la zona de Levante y en Baleares. En el centro peninsular, Andalucía occidental, el sur de Aragón y Cataluña, el descenso de las temperaturas máximas será de unos seis grados, y en el resto de las áreas será de entre tres y cuatro grados.

En todo caso, Rivera avisa que pasado el fin de semana las temperaturas volverán a repuntar, pero insistió en que no llegarán a ser tan extremas y en que rondarán los valores propios del mes de agosto, por lo que "podría pensarse que el presente episodio de ola de calor ha terminado".

Más agua, más electricidad

Pese a que el consumo de agua ha aumentado de forma significativa en muchas zonas de España (por ejemplo en Madrid se consumió en julio un 4,82% más de agua que en el mismo mes del año pasado) sólo en lugares puntuales se han producido cortes, ya que en general las reservas son suficientes para abastecer sin problemas a la población. En el conjunto de España el agua embalsada ha disminuido en 5.315 hectómetros desde principios de junio hasta el 5 de agosto, lo que implica un descenso de 2.000 hectómetros cúbicos más que el año pasado y que la media de los dos últimos años, informa Inmaculada G. Mardones.

Paradójicamente los cortes de agua afectan a zonas de la España más húmeda como la parte oriental de Cantabria (en los municipios de Castro Urdiales, Laredo, Colindres, Santoña y Noja) y el valle alavés de Zigoitia. Cinco municipios de Salamanca reciben agua en camiones cisterna

La ola de calor también ha disparado la demanda de electricidad: ésta ha aumentado un 18,27% en los primeros 12 días de agosto, respecto al mismo periodo del año pasado, según datos de Red Eléctrica, empresa que gestiona el sistema eléctrico español. El incremento se debe en buena parte al mayor uso de los aparatos de aire acondicionado y los sistemas de refrigeración, informa Cristina Galindo.

La demanda de electricidad ha alcanzado en lo que va de mes los 7,5 gigawatios/hora, frente a los 6,4 gigawatios/hora de idénticos días del año pasado. En julio pasado, el consumo eléctrico ya marcó un récord para un mes de verano al crecer un 7,6% en términos interanuales.

El aumento de la demanda ha provocado un alza de los precios de la electricidad en el mercado mayorista, en el que negocian las propias compañías eléctricas. Los precios alcanzaron el lunes pasado su techo de 13 meses, hasta 5,028 céntimos de euros por kilowatio/hora. Estas subidas no afectan a los consumidores, ya que las tarifas en España están reguladas por el Gobierno.

Al menos de momento, el aumento de la demanda no ha producido interrupciones importantes en el suministro de electricidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de agosto de 2003