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Reportaje:ARDE CATALUÑA

El fuego se cobra otras 1.500 hectáreas en Lleida

Otros focos se declararon en Llafranc, Vilopriu y Jorba

Aparte de los incendios de Sant Llorenç Savall y Gallifa, ayer se declararon otros fuegos en Cataluña. El más importante de ellos empezó en Seròs (Segrià) y al cierre de esta edición todavía no estaba controlado y había quemado más de 1.500 hectáreas de olivares y rastrojos, informa Pere Joan Álvarez. Asimismo se informaba a última hora de ayer que dos bomberos sufrieron quemaduras graves y fueron hospitalizados de urgencia.La fuerza del viento hizo que las llamas avanzaran en dirección suroeste, hacia La Granja d'Escarp, también en la comarca del Segrià, y de allí seguía en dirección a Mequinenza (Zaragoza), ya en Aragón. En los trabajos de extinción del fuego trabajaban 21 dotaciones terrestres y 3 medios aéreos de los bomberos. Anoche se montó en Mequinenza un dispositivo de coordinación porque desde el pueblo ya podían divisarse las llamas del fuego que venía desde Lleida. Como medida de precaución se desalojaron un cámping y unas masías que se encuentran más arriba del pantano. Los vecinos de Mequinenza se encontraban anoche literalmente entre dos fuegos. Aparte de verse amenazados por el foco de Seròs, temían por otro incendio que se originó en Caspe, en la provincia de Zaragoza, que también avanzaba hacia ellos. Los vecinos hacían cortafuegos como precaución.

En Jorba (Anoia), ayer por la tarde se declaró un incendio al pie de la carretera Nacional-II, que quedó cortada durante 10 minutos. Como medida preventiva fueron desalojadas tres personas que vivían en dos masías cercanas al origen del incendio. El foco, en el que trabajaron 13 dotaciones terrestres y 2 aviones, quedó controlado a las 20.00 horas y quemó 60 hectáreas.

En las comarcas de Girona el fuego también quiso hacer acto de presencia, aunque de manera mucho más moderada. En total se declararon dos pequeños incendios forestales, informa Oriol Torrellas. El primero de ellos en Vilopriu (Baix Empordà), un municipio que en los últimos veranos ha sido castigado por numerosos fuegos intencionados. Esta vez las llamas quemaron sólo dos hectáreas. El segundo incendio se originó a media tarde entre Llafranc y Calella de Palafrugell, en la Costa Brava, y en un primer momento causó cierta alarma porque se trata de una zona próxima a muchas residencias de verano. El fuego se concentró en los aledaños del faro de Sant Sebastià e incluso se llegó a dar aviso de desalojo a dos casas de colonias. Los bomberos consiguieron controlar las llamas antes de que fuera necesario desalojar a nadie y el incendio quemó poco más de una hectárea de árboles.

El riesgo extremo de incendio que existe en las comarcas de Girona comportó que la Generalitat decidiera ayer cerrar Les Gavarres, de acuerdo con el nivel 3 del Pla Alfa, que implica la restricción de los accesos a los macizos forestales. La medida supone que quien no tenga propiedades, resida o trabaje en este vulnerable ecosistema no podrá entrar en él hasta que se levante la prohibición.

La clausura de Les Gavarres afecta a bosques, caminos rurales y pistas forestales de 21 municipios de las comarcas del Gironès y el Baix Empordà. El cierre del macizo se hizo efectivo ayer mismo, cuando agentes rurales del Departamento de Medio Ambiente de la Generalitat colocaron señales de "prohibido el paso" en los caminos de acceso a Les Gavarres para todo tipo de vehículos y personas que no estén autorizadas. En colaboración con los ayuntamientos, Medio Ambiente también ha habilitado patrullas especiales que se encargan de vigilar que se cumpla la restricción y que no se origine ningún incendio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de agosto de 2003