Necrológica:
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Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Paulinho Nogueira, un maestro de la guitarra brasileña

Habría cumplido 74 años el próximo 8 de octubre, pero un infarto acabó con su vida el sábado en su domicilio del barrio de Perdizes, en São Paulo.

Paulo Artur Mendes Pupo Nogueira (Campinas, 1929) había compuesto éxitos como Menino, desce daí, Bachianinha nº 1 o Menina, pero su prestigio se lo ganó como guitarrista y pedagogo. Su método de guitarra de 1968 supera las 20 ediciones y los 150.000 ejemplares vendidos, y está considerado entre los mejores del género. Desde 1990 están también disponibles vídeos didácticos como Violão em harmonia, que termina con una frase de Paganini: "La guitarra es el instrumento más fácil de tocar mal y el más difícil de tocar bien".

Su alumno más popular fue Toquinho. De esa relación nació una canción firmada por ambos y Vinicius de Moraes. Paulinho Nogueira también pasará a la historia como creador de un instrumento: la craviola, una guitarra de 12 cuerdas metálicas con diseño propio y un sonido que recuerda a veces al clavecín.

Tocaba desde los 10 años y empezó su trayectoria profesional en 1952 en locales nocturnos y emisoras de radio de São Paulo. A mediados de los sesenta le contrató la TV Excelsior y era presencia habitual en el popular programa O fino da bossa, que presentaban los cantantes Elis Regina y Jair Rodrigues.

En su casa ya el padre y dos hermanos mayores sabían tocar la guitarra. Uno de sus hermanos le enseñó un día un acorde y se enamoró del instrumento.

Su mayor influencia fue Aníbal Augusto Sardinha (1915- 1955), más conocido como Garoto. Todos los domingos sintonizaba en la Radio Nacional de Río un programa con el histórico guitarrista. Paulinho Nogueira igual podía tocar una de sus propias piezas que obras brasileñas de principios del siglo XX, clásicos norteamericanos como I only have eyes for you o When I fall in love, la Malagueña de Lecuona o un aria de Bach. Siempre con un sonido muy limpio, una pulsación clara.

Su último disco lo grabó el año pasado con versiones instrumentales de canciones de uno de los grandes compositores de Brasil: Chico Buarque. Era el número 26º de una lista que arranca en 1959 e incluye títulos como Sambas de ontem e de hoje (1961), Paulinho Nogueira canta suas composições (1970), Moda de craviola (1975), Tons e semitons (1986), Late night guitar (1992), Paulinho Nogueira e Alemão e Zezo (1996), Sempre amigos -con Toquinho- (1999) o Reflections / Reflexões, editado en Estados Unidos por el sello Malandro Records y en cuya portada se ve uno de los cuadros que pintaba y su guitarra Del Vecchio de 1937, la primera que tuvo y que todavía utilizaba.

Cuando le sorprendió la muerte, Paulinho Nogueira estaba preparando la grabación de un nuevo compacto con arreglos suyos de canciones de Antonio Carlos Jobim. Con él, la guitarra brasileña pierde a otro de sus maestros tras las desapariciones en los últimos años de Baden Powell, Luiz Bonfá y Raphael Rabello.-

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