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Entrevista:MANFRED STOLPE | Ministro alemán de Transportes, Construcción y Vivienda

"Los países de tránsito, como Alemania, no podemos renunciar al sistema de peaje"

Manfred Stolpe (Stettin, 1936) está considerado como una de las figuras clave en la política alemana, porque simboliza la apertura al Este del actual Gobierno socialdemócrata-verde. Su fuerte oposición al régimen comunista en la antigua República Democrática de Alemania realza aún más su carisma. Son detalles que no conviene pasar por alto para entender por qué es uno de los hombres de peso sobre el que el canciller Gerhard Schröder deposita su confianza, a pesar de la presión que está ejeciendo la oposición para que renuncie como ministro de Transportes ante el retraso en la aplicación del polémico sistema de telepeaje para los vehículos pesados.

Con las maletas listas para salir de vacaciones a Escocia, Manfred Stolpe respondió a través de una entrevista telefónica con EL PAÍS a las críticas lanzadas desde países periféricos como España contra el futuro sistema de telepeaje alemán, y asegura que no es discriminatorio.

"El peaje representará una contribución importante para las redes transeuropeas"

"El desgaste de las carreteras no puede asumirlo solamente el presupuesto"

Pregunta. En la última discusión en el Consejo comunitario de ministros de Transportes usted defendió el nuevo sistema de telepeaje como vía para financiar la renovación y ampliación de la red de autopistas alemana.

Respuesta. Como país de tránsito, Alemania sufre una carga de transporte de camiones muy importante y preveemos que va a aumentar en los próximos años un 60%. El desgaste de las carreteras es enorme. Pero para ofrecer a todos los usuarios europeos una red que funcione y en buen estado hace falta invertir mucho dinero. Contamos con que tendremos que invertir más de 4.000 millones de euros anuales y esta carga financiera no puede asumirla sólo el presupuesto. Por eso, consideramos que hay que introducir un sistema de peaje para los camiones con vistas a abrir nuevas fuentes de financiación para la construcción de las infraestructuras de transporte.

P. Durante toda la semana ha negociado con la sociedad Toll Collect

[integrada por Deutsche Telekom, DaimlerChrysler y Cofiroute] las condiciones para la entrada en vigor del nuevo sistema.

R. Hemos realizado un examen muy profundo del sistema y de su lanzamiento. Entrará en vigor el próximo 31 de agosto, en la fecha prevista, pero se ha acordado que en una fase inicial de prueba que durará dos meses no se cobrará el uso de la red de autopistas alemana. Será a partir del 2 de noviembre cuando se lance el sistema definitivo con el cobro del peaje automático para los camiones.

P. El retraso se debe a problemas técnicos, ¿pero ha tenido algo que ver el expediente abierto por la Comisión Europea contra el régimen de compensaciones previsto?

R. Estamos siguiendo con gran atención los esfuerzos de la comisaria [de Transportes] Loyola de Palacio para conseguir que en la Unión Europea haya un sistema de peaje armonizado. Nuestra iniciativa va en ese sentido. Pero evaluamos los hechos de otra manera. Las compensaciones previstas en el futuro peaje beneficiarán a todos los camioneros que reposten combustible en Alemania, independientemente del país. Por lo tanto no es nada discriminatorio. Además, el sistema de compensaciones lo introduciremos sólo cuando tengamos el beneplácito de Bruselas. En esto somos muy claros y lo explicaremos de una forma todavía más clara y extensa a la comisaria De Palacio. La introducción del sistema de peaje es completamente independiente de este expediente.

P. Sin embargo, desde Bruselas se duda de este mecanismo.

R. No va a ser Alemania la que permita que haya una discriminación de cualquier tipo entre los transportistas europeos o que haya una limitación a la libre circulación de bienes en el mercado interior. Insisto, coincidimos en el mismo objetivo: la creación de un sistema de peaje único para toda Europa y lo que ahora se está haciendo en Alemania va en esa dirección y está en línea con el Libro Blanco del Transporte. Tenemos todos los medios técnicos para hacerlo pero pensamos que la directiva que se está elaborando en la UE tardará bastante en llegar. Tampoco creemos que el futuro sistema europeo se tenga que orientar por lo que hagamos los alemanes. Al contrario, nos adaptaremos a las decisiones que se tomen a nivel europeo.

P. Entonces, ¿por qué la apertura de este expediente ha creado tanto revuelo?

R. En Alemania siempre hace falta que haya temas en el candelero para debatir. Pero además, desde Bruselas, desde el despacho de la comisaria, se ha hecho mucho para que la prensa alemana dedique mucho espacio a escribir sobre este tema. Aquí en Berlín no hay revuelo y en el Gobierno federal estamos todos muy tranquilos. Sabemos dos cosas que son muy importantes. La primera, es que todo lo que hacemos se guía por la legislación comunitaria. La segunda, el uso de las infrestructuras lo tendrá que asumir el usuario de la red como dice la Comisión Europea.

P. La prensa alemana sugiere que la comisaria española Loyola de Palacio está actuando movida por intereses políticos nacionales. ¿Comparte estas críticas?

R. No lo puedo excluir, ni demostrar lo contrario.

P. La Comisión Europea también justifica el expediente en la falta de información suministrada desde Berlín sobre el sistema.

R. Nuestra necesidad de introducir un sistema de peaje ya fue presentada ante Bruselas en el año 2000 y este proyecto concreto se presentó a comienzos de 2002. La información que suministramos sobre lo que tenemos la intención de introducir fue amplia y concreta.

P. Por lo que dice usted, parece que el sistema de peaje alemán se anticipa al modelo que se quiere implantar en la UE y responde en parte a los problemas de financiación de las infrestructuras. Da la impresión de que hay una contradicción en la acción de Bruselas.

R. La Comisión Europea y los Estados miembros somos conscientes de la necesidad de tener un sistema de peajes compatibles para toda la comunidad europea, porque representará una contribución importante a la financiación de las redes transeuropeas de transportes. El ex comisario Karel van Miert acaba de hacer propuestas muy útiles en este sentido. Y creemos que la comisaria Loyola de Palacio está trabajando intensamente en este sentido. Ahora lo que espero es poder despejarle las dos grandes dudas que parece tener. Nuestra iniciativa no se opone al futuro sistema de peaje europeo, al contrario. Vamos a ser flexibles para poder adaptarnos a posibles cambios, si estos hicieran falta, cuando entre en vigor la directiva. Y también creo que vamos a quitarle el miedo respecto a los aspectos que supuestamente distorsionan la competencia del régimen de compensaciones.

P. ¿Prevé un choque durante las negociaciones de la directiva de tarificación entre el bloque de países de tránsito y los periféricos?

R. Habrá un debate muy intenso, estoy seguro. Estamos hablando ya con otros países, incluidos los de la periferia que se sienten en desventaja y que necesitan buenas conexiones. Pero los países de tránsito como Alemania no podemos renunciar al sistema de peaje. Realmente estamos buscando entablar un diálogo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de agosto de 2003