Policías chinos dejaron morir a una niña tras detener a su madre

Varios policías chinos fueron sancionados o despedidos por dejar morir de hambre a una niña de tres años encerrada en su casa tras la detención de su madre, informó la página web de la emisora británica BBC. La mujer, que fue encarcelada por robo, pidió a los agentes que se pusieran en contacto con algún familiar para que se hiciese cargo de la niña, pero los policías se olvidaron.

Li Siyi permaneció sola en la casa dos semanas y murió de hambre y deshidratación. El olor de la descomposición del cadáver alertó a unos vecinos.

Según la prensa local, dos subdirectores de la comisaría de Chengjiao (Sichuan, sur del país) pidieron a unos agentes que se pusieran en contacto con la tía de la niña. Éstos no la encontraron y pasaron el encargo al puesto de policía del pueblo, Tuanjie, en que vivía la niña. Allí se olvidaron.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 26 de junio de 2003.

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