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El Príncipe inaugura en Rusia tres exposiciones de artistas españoles

Don Felipe realiza una visita relámpago a San Petersburgo

El príncipe Felipe realizó ayer una visita relámpago a San Petersburgo, la antigua capital imperial de Rusia que este año está festejando su tercer centenario, donde inauguró tres exposiciones -de Agustín de Betancour, Antonio Gaudí y Eduardo Arroyo- y un monumento a Betancour, además de visitar la fortaleza de San Pedro y San Pablo, el castillo de San Miguel y la Biblioteca Nacional.

"Es en San Petersburgo donde la huella de Betancourt ha dejado su mayor impronta", constató el Príncipe al inaugurar el monumento al insigne ingeniero español, frente a la Universidad de Vías de Comunicación de San Petersburgo, de la que fue su primer rector. "Sin duda, su origen canario y el talante abierto al Atlántico de su archipiélago natal tuvieron una importante influencia en su vocación científica e investigadora, y en su afición a lo que él llamaba 'arte de la mecánica', incluido el dibujo, del que fue su más notable practicante", señaló el Príncipe de Asturias.

Antes de inaugurar el monumento, don Felipe había visitado el panteón de la fortaleza de San Pedro y San Pablo, donde están enterrados todos los zares de la dinastía Románov, a excepción de tres. En el castillo de San Miguel, recientemente restaurado y abierto nuevamente al público el mes pasado, el Príncipe vio una exposición de dibujos infantiles dedicados a los zares, y estuvo en el lugar donde asesinaron al zar Pablo I. Allí la guía le relató que Napoleón se había interesado mucho por esa fortificación construida por dicho zar en una isla con puentes levadizos, quien así esperaba impedir que lo mataran. Sin embargo, el zar cayó a manos de un grupo de nobles a los 40 días de haberse mudado al castillo. Napoleón habría comentado al respecto: "Un palacio o un castillo no pueden salvar al emperador; sólo puede salvarle la fidelidad de su corte".

Durante su visita al museo del Ermitage, donde recorrió la exposición dedicada a Pedro el Grande, don Felipe fue rodeado por un grupo de turistas españoles que lo aplaudieron y lo abordaron llamándole cariñosamente desde "továrish" (camarada en ruso) hasta "majestad".

El Príncipe inauguró también la exposición "Gaudí, un universo" en la galería Arte Nova Studio, organizada por el Instituto Ramón Llull. Con ello, el heredero de la Corona quiso dar su apoyo a las Jornadas de la Cultura Catalana que se celebran por segunda vez en Rusia y que por primera transcurren en parte en San Petersburgo. Lo más importante de esta muestra es que en su marco Daniel Giral-Miracle, comisario de la exposición y del Año Gaudí, presentará la obra del genial catalán a 300 arquitectos y diseñadores.

Don Felipe mantuvo ayer una reunión de trabajo con los más destacados hispanistas, quienes le informaron del gran interés que existe en Rusia por las culturas de España y le transmitieron el deseo de que en San Petersburgo se abra una filial del Instituto Cervantes.

El Príncipe, antes de regresar a Moscú, finalizó la jornada en el Consulado de España, donde Eduardo Arroyo le fue explicando sus pinturas y contándole anécdotas sobre cada una de sus obras que allí estarán expuestas hasta finales de julio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de junio de 2003