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COLUMNA

Pimentel

A partir del momento en que Manuel Pimentel dimitió como ministro de Trabajo, por su oposición a la Ley de Extranjería, empezó su distanciamiento del PP, que llegó a la ruptura con motivo de la guerra contra Irak. Con todo el crédito que ganó con esos gestos, se fue a Almería a apoyar durante la campaña electoral al candidato Megino, otro ex del PP que, por cierto, ha vuelto a encontrarse con sus antiguos compañeros populares, con quienes ha pactado el gobierno del nuevo Ayuntamiento almeriense. La aparición de Pimentel en la campaña electoral ha sido el previo a la presentación de su foro Nueva Sociedad, Nuevas Propuestas, primer paso de la formación de un partido político de centro derecha que podría estar cuajado para presentarse a las próximas elecciones autonómicas.

Pimentel deja la empresa y vuelve a la política. No ha dicho quién más está con él y ha asegurado no tener, de momento, ni un céntimo de euro para su proyecto. Pero las dos cosas le hacen falta, gente y dinero, y cuesta creer que no estén ambas, al menos, apalabradas.

Manuel Clavero, tras su dimisión como ministro de Suárez, en defensa de la autonomía para Andalucía por el artículo 155, intentó crear un nuevo partido y no lo consiguió, no encontró ni la gente ni los apoyos económicos que necesitaba su proyecto de partido andaluz de centro derecha, el PSLA. Si es éste el momento más propicio para que Pimentel, si ha encontrado esos apoyos, se irá viendo y sin tardar mucho. También se verá si personas como Amalia Gómez, todavía militante del PP, pero amiga y dimisionaria en su momento con Pimentel, le sigue o se queda en el PP. Y por supuesto se verá a quién quiere quitarle votos, aunque él ya ha dicho que es un hombre de centro. En el centro hay un caladero de votos tan importante que es del que salen los votos que finalmente deciden quien gana unas elecciones. Si Pimentel llegara a ellas y se llevara muchos de esos votos del centro no está claro a quien perjudicaría más, por eso ningún partido ha mostrado el menor entusiasmo ante su anuncio. Cuando se sepa quiénes son las personas que están con él y quién pone el dinero que necesita para sacar adelante su proyecto, se sabrá cuales son exactamente los votos que quiere.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de junio de 2003