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Entrevista:EL GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE MADRID, EN VILO

"No soy un traidor ni un tránsfuga"

Eduardo Tamayo declara a EL PAÍS que no piensa devolver su acta al PSOE

¿Se considera usted un traidor? "No". ¿Y un tránsfuga? "Tampoco". ¿Hay alguna palabra en el diccionario que defina su actuación? "No, no creo que la haya...".

¿Le han pagado? "Esa pregunta es tendenciosa. Yo siempre estuve contra la corrupción"

Ha citado al periodista en un hotel del centro de Madrid. Llega media hora tarde y enseguida advierte de que tiene prisa: lleva todo el día de entrevista en entrevista, paseando su corbata amarilla y su tez bronceada de plató en plató de televisión. Por impertinente que sea la pregunta, Eduardo Tamayo aguanta el tirón. Lo hace incluso cuando se le plantea: ¿le han pagado? "Esa pregunta es tendenciosa", contesta sin alterar el tono y sin mostrar sorpresa, como si la estuviera esperando desde hace rato. "Sobre todo", añade, "porque yo me he caracterizado por combatir la corrupción y los tratos de favor en la política...".

¿Se siente satisfecho de haber regalado la presidencia de la Asamblea de Madrid al PP? "Yo no le he regalado nada a nadie". ¿No? "No, yo no le he regalado nada a nadie. No he votado ni en contra ni a favor". ¿Pero por qué se ha escondido durante toda la mañana? "Yo no me he escondido. Le puedo dar una lista de más de diez medios de comunicación con los que he hablado durante el día". Pero sus compañeros quisieron localizarlo durante la votación y tenía usted el teléfono apagado: "Ah, eso es otra cosa". ¿Cómo que otra cosa?: "El compañero Simancas [candidato socialista a la presidencia de la Comunidad] estaba advertido de mi posición. Sabía que lo que ha sucedido podía suceder". ¿Y por qué lo ha hecho?: "No estoy de acuerdo con que el PSOE pacte con IU y gire al partido hacia la extrema izquierda. Tenga usted en cuenta de que el programa del PSOE e IU es inconciliable en un 90%. Una gran parte de los votantes socialistas no quieren un pacto con los comunistas". ¿Y cómo lo sabe?: "Lo sé". Pero, ¿cómo ha llegado a esa conclusión?: "Lo valoro. Y, además, un pacto con IU a nueve meses de las elecciones generales puede ser muy perjudicial para el PSOE". ¿Más perjudicial que su actitud de ahora? "Mi actuación no va a perjudicar a los socialistas". ¿Cómo lo sabe? "Espero que no les perjudique". ¿Va a renunciar entonces a su acta de diputado? "No". ¿Se va a pasar entonces al grupo mixto? "Aún es pronto para responder a eso. Espero que mi partido reflexione". Querrá decir su ex partido, porque le acaban de expulsar: "Lo lamento. Llevo 20 años siendo socialista y así me siento. Soy una persona de este partido, miembro de la dirección política de este partido, llevo tres mandatos en la dirección de la Federación Socialista Madrileña...". Y, como socialista, ¿no se siente mal dándole la presidencia de la Asamblea de Madrid al PP y puede que hasta la presidencia de la Comunidad?: "Yo no voy a votar jamás en contra de mi partido". Pero el efecto es el mismo: "Si la cerrazón del compañero Simancas es la de obtener el poder a cualquier precio, desde luego yo no voy a estar en esa posición". Eso, después de lo que ha hecho usted, suena a chantaje: "No es un chantaje. Pero no olvide que el PSOE está negociando bajo chantaje con IU todos los días". ¿Usted considera chantajes los acuerdos poselectorales?: "Sí, si IU sólo representa a un 5% del electorado y en cambio quiere conseguir un 50% de poder". Y usted, ¿no hace todo esto por poder?: "Yo no he pedido nada. Lo único que quiero es que este partido vaya centrado y no vaya a aventuras de extremismos políticos". Pero durante la campaña quedó muy claro que PSOE e IU pactarían. Sin ir más lejos, Aznar lo decía todos los días. ¿Por qué no lo dijo entonces y esperó a ser elegido para montar este número? "Lo dije en el seno de mi partido. Esperaba que mi partido reaccionara". Y como no reaccionó, le dio usted la presidencia de la asamblea al PP: "Le repito que yo no se la he dado. No he votado ni a favor ni en contra". ¿Va a volver a ausentarse de la cámara el día de la investidura? "No, ese día estaré". ¿Y qué votará? "Aún es pronto" ¿Es consciente de que su actitud puede darle el Gobierno de la Comunidad de Madrid al PP?: "Yo no tendría ningún problema en reconducir la situación actual". Pero sólo si todo el PSOE se pliega a sus intereses: "A los intereses de una buena parte del electorado, que es de centro y no quiere pactos con los comunistas". Dice Zapatero que sus intereses no tienen nada que ver con la política: "El compañero secretario general se equivoca...". ¿Por qué no le ha cogido usted el teléfono a Zapatero y a Simancas en todo el día? "Ha sido un día de intranquilidad genérica".

No puede quedarse más. Son casi las ocho de la tarde y aún tiene que visitar dos o tres televisiones. Traidor o no, Tamayo se despertó ayer siendo un desconocido y se acostó famoso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de junio de 2003