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OPINIÓN DEL LECTOR

Inseguridad en Puliana

Hace casi un año denuncié la inseguridad que vivíamos los vecinos de Pulianas en la Urbanización La Solana. Me quejaba porque teníamos que soportar el comportamiento de los jóvenes que abusaban de un parque y de la paciencia de los vecinos. Un año después las cosas no han cambiado. Y no sé realmente a quién he de temer más y contra quién he de construir más barreras. Y es que sí son peligrosos los jóvenes que nos roban los vehículos de la puerta de nuestras casas, trafican con droga, hacen caballitos con sus motos en un parque público, dejan condones en los bancos del parque, rompen las litronas que se beben y esparcen los cristales por el albero, arrojan objetos contundentes por nuestra ventanas, hacen hogueras y pintan los muros de nuestras casas... Pero también es peligroso el policía local que se escuda en el comportamiento de estos jóvenes para ocultar su cobardía, afirmando que somos los vecinos los que hostigamos a los pobres jóvenes con la cámara de fotos y no les dejamos disfrutar de un parque público. Cuando tan sólo nos atrevemos a dirigirnos a ellos para recordarles, en tono dialogante, que en un parque público no pueden entrar vehículos.

Y aún puede temerse más al Defensor del Pueblo que se apoya en las palabras del policía para cerrar un expediente de queja en el que los vecinos de esta urbanización no sólo exponen el tema de la seguridad en este pueblo, casi sin ley, sino que se pide que disminuya la dejadez por parte del Ayuntamiento, tanto en temas administrativos (por ejemplo, que se gestione la recepción de una urbanización que lleva más de 13 años construida, sin ser recepcionada), la dejadez en el mantenimiento de las infraestructuras y mobiliario del pueblo y se esclarezcan otros temas como el de la construcción del entubamiento de un río que reduce brutalmente su caudal, sin haber hecho previamente una represa que contenga el agua a la altura de Alfacar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de junio de 2003