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INFORME DEL FALLECIDO TCOL. SOLAR SOBRE SU VIAJE A KABUL | CATÁSTROFE AÉREA EN LAS FUERZAS ARMADAS

"El avión llegó sin carburante y no tenía permisos de vuelo"

El viaje de regreso a casa del cuarto contingente español para Afganistán (ASPFOR IV) acabó en tragedia. El avión Yak 42 se estrelló el pasado 26 de mayo en Turquía con 62 militares españoles a bordo. Pero su viaje de ida a Afganistán, cuatro meses y 10 días antes, también resultó un calvario. Así lo refleja el informe que desde Kabul remitió el jefe del contingente, el teniente coronel José Ramón Solar, fallecido junto a sus subordinados. "El avión fletado llega sin carburante suficiente y no tenía los permisos de vuelo perfectamente asegurados", informó por escrito a sus superiores. El documento, que hoy reproduce EL PAÍS, es la crónica del penúltimo vuelo de las víctimas de la catástrofe aérea de Trebisonda.

El teniente coronel de Ingenieros José Ramón Solar, 50 años, era un militar escrupuloso en el cumplimiento de su deber. El informe de folio y medio que remitió a sus superiores en España, sobre las irregularidades que rodearon su viaje a Afganistán, está fechado en Kabul el 14 de enero de 2003, el mismo día de su llegada.

Algunas de las quejas pueden parecer menores. Por ejemplo, el vídeo no funcionaba, la calefacción no era lo bastante potente y los soldados sólo recibieron en doce horas y media de viaje un aperitivo y una cena -esta última, a las 9 de la mañana-, aunque el ministro Trillo-Figueroa mencionó el catering como una ventajas de estos aviones respecto a los militares.

"Durante todo el viaje el personal se quejó de frío. A las 9 de la mañana dan la cena"

Además, pese a que el avión fue fletado por el Ministerio de Defensa, 15 de las 18 plazas de preferente iban ocupadas por "personal civil desconocido", para sorpresa del militar.

Pero las irregularidades más graves son las que evidencian la notable improvisación con que se preparó el vuelo: el aparato llegó a la base de Villanubla, donde recogió a los militares españoles, "sin carburante suficiente" para el viaje, lo que le obligó a volar a Lisboa -es decir, en dirección contraria a su destino- para repostar.

En la capital portuguesa, 145 minutos después de la salida, los militares españoles descubrieron que la compañía carecía de los permisos necesarios para sobrevolar Turquía. La falta de planificación estuvo a punto de provocar la suspensión del viaje ya iniciado pues, como explica el informe, la hora límite para aterrizar en Kabul eran las 14.00 del día siguiente. Al final, el avión llegó a Afganistán 15 minutos después del límite y con cinco horas de retraso sobre su llegada prevista.

El informe no cita el modelo de avión utilizado, pero sí la aerolínea: la portuguesa TAP. Según una nota difundida el 29 de mayo por Defensa, la compañía lusa contratada para el traslado de tropas era Euroatlantic Airlines, con aviones Tristar 1011, de la estadounidense Lockheed. Incluso si el avión era estadounidense y no ucranio, como el Yak 42 de su trágico regreso, la empresa intermediaria era en ambos casos la misma, la británica Chapman Freeborn, que debía responder de cualquier irregularidad.

El ministro de Defensa aludió el pasado miércoles en el Congreso a una queja del teniente coronel Solar, pero aportó datos tan diferentes que podría dudarse de que hablase de la misma. Fechó el informe el 14 de mayo, en vez del 14 de enero; dijo que el viaje era de Kabul a Villanubla, no a la inversa; aseguró que se utilizó un avión Ilyushin de origen soviético, no un Tristar; y limitó las quejas al "gran retraso de cinco horas por problemas al repostar" y a los "trámites policiales aeroportuarios de entrada en España" a los que habrían sido sometidos los militares: un aspecto este último al que no alude el documento, que se reproduce íntegramente a continuación:

"INFORME QUE FORMULA EL TENIENTE CORONEL DE INGENIEROS JOSÉ RAMÓN SOLAR FERRO, DNI [...], JEFE DE LA ASPFOR IV, ACERCA DEL VIAJE DEL CONTINGENTE DESDE ESPAÑA A AFGANISTÁN.

- Antecedentes:

El día 14 de enero, a las 21.50 horas, un avión comercial debía trasladar al contingente español perteneciente a la ASPFOR IV desde el aeropuerto de Villanubla (Valladolid) hasta Kabul (Afganistán) y a la mayor parte del contingente de ASPFOR III desde Kabul a España. El tiempo previsto de vuelo era aproximadamente de siete horas y media, debiendo llegar a Kabul el día 15 a las 05.30 horas (09.00 local).

- Desarrollo de los hechos:

Aproximadamente una hora antes de la salida prevista del vuelo, nos comunican que el aeropuerto de Villanubla no tiene carburante suficiente para repostar el avión y por consiguiente debíamos desplazarnos al aeropuerto de Lisboa, al cual llegamos a las 23.00. Aproximadamente en media hora el avión debía estar repostado y preparado para salir hacia Kabul. A las 00.15 nos comunican que no hay autorización para volar sobre el espacio aéreo de Turquía, aunque estaban haciendo las gestiones necesarias para realizar el vuelo. Cuando ya se pensaba que posiblemente no podíamos realizar el vuelo, ya que el aeropuerto de Kabul no permite el aterrizaje después de las 10.30h (14.00 h. local), a las 02.15 nos comunican que ya se había obtenido la citada autorización.

El avión llegó a Kabul a las 10.45h (14.15 h. local), en donde estaba esperando la ASPFOR III para su regreso a España.

Por otra parte, según la tripulación, el avión contaba con 290 plazas, de las que 18 eran de clase preferente. El pasaje estaba formado por 105 personas de ASPFOR IV y 5 del EADA [Escuadrilla de Apoyo al Despliegue Aéreo]. De las 18 plazas de preferente sólo dejaron utilizar 3 y el resto lo ocupaba personal civil desconocido. A las 01.00 h. española nos dan en el aeropuerto de Lisboa un aperitivo (en lugar de la cena prevista) y a las 09.00 h. española reparten la cena (en lugar del desayuno).

Además, el avión no disponía de buena calefacción, ya que durante todo el trayecto el personal se quejó del frío. También estaba previsto proyectar dos películas españolas y cuando se intentó a las 09.00 h, a una hora de la llegada, no funcionaba el equipo de vídeo.

- Conclusiones:

1º La compañía aérea contratada (TAP) no había realizado las previsiones necesarias para realizar un vuelo de esas características (el avión llega sin carburante suficiente a Villanubla y no tenía los permisos de vuelo perfectamente asegurados).

2º Las atenciones de la tripulación han sido buenas, sin embargo, no se tomaron las medidas oportunas para solventar las incidencias surgidas (comidas especialmente), a pesar de repostar carburante en Lisboa, de donde es originaria la compañía.

3º Se desconocía el tipo de contrato realizado entre el MINISDEF [Ministerio de Defensa] y la compañía aérea. Sin embargo, se piensa que si el contrato es específico para personal de las FAS, todos los asientos están disponibles, incluidos los de clase preferente.

4º Los equipos de visionado de películas, que pueden hacer entretenido un viaje de estas características, no estaba[n] convenientemente comprobado[s].

5º El retraso de 5 horas supuso un trastorno, tanto para el contingente que se desplazaba a Kabul como para el que esperaba para regresar a España, de tal manera que tareas previstas para realizar durante el primer día de incorporación a Zona de Operaciones, se tuvieron que suprimir.

- Sugerencias:

Para futuros viajes con aviones civiles contratados por MINISDEF, el jefe del contingente debería tener un exacto conocimiento de las condiciones contratadas, así como un interlocutor, tanto por parte de la compañía como militar, para caso de algún tipo de incidencia como las ocurridas".

El pasado 25 de mayo, cuatro meses y 10 días después de firmar este informe, el teniente coronel Solar subió al Yak 42 que debía traerle de regreso a España. No se conoce lo que, entre tanto, hizo el Ministerio de Defensa con sus sugerencias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 2003