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El Yak 42 siniestrado no tenía permiso de las autoridades ucranias para volar a Kabul

El PSOE formula al Gobierno 20 preguntas en torno al accidente y pide 19 documentos

El avión Yakolev 42 que el pasado día 26 se estrelló en Turquía con 62 militares españoles a bordo carecía de permiso de las autoridades ucranias para volar a Kabul, según reveló ayer la cadena SER. La investigación preliminar de las autoridades de Ucrania, país en el que estaba matriculado el aparato, ha determinado "infracciones graves de las reglas de certificación de la explotación y de las condiciones de la licencia AA 142830 emitida por la Dirección de Transporte Aéreo el 26-11-2002 relativa a la realización de vuelos hacia y desde la ciudad de Kabul (Afganistán)".

El avión siniestrado, propiedad de la compañía Ukranian Mediterranean Airlines, no pidió permiso para el vuelo a Afganistán y Kirguizistán, donde recogió a los 62 militares españoles, y sólo había presentado solicitud para un vuelo Kharkov (Ucrania)-Madrid-Borsypil (Ucrania).

Según la Dirección de Transporte Aéreo de Kiev se han determinado "también infracciones en la información [facilitada por la compañía de vuelos chárter] sobre la ubicación del aparato".

Los propietarios del avión alegaron ante las autoridades ucranias que habían tenido problemas técnicos para enviar la rectificación del plan de vuelo.

La comprobación de que el vuelo contaba con todos los permisos y certificaciones necesarios en regla era el único control ejercido por la agencia NAMSA, de la OTAN, a través de la cual contrató el Ministerio de Defensa español el alquiler de los aviones para el transporte de tropas.

El general Francisco Sánchez Borrallo, responsable del equipo de expertos enviado a Turquía para colaborar en la investigación sobre las causas del siniestro, se mostró ayer sorprendido por esta noticia, que también desconocían las autoridades turcas, según declaró a la Cadena SER.

Fuentes del Ministerio de Defensa también ignoraban esta circunstancia, a pesar de que las irregularidades figuran en la página web oficial del Ministerio de Transportes de Ucrania. Un portavoz de Defensa alegó que las autoridades ucranias no habían comunicado hasta ayer ningún tipo de irregularidad en el vuelo del Yak 42.

En la página web citada se explica que "la tripulación había intentado aterrizar en el aeropuerto de Trabzon para repostar combustible y desapareció de la pantalla del controlador cuando realizaba el tercer intento". El titular español de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, ha declarado repetidamente que el siniestro se produjo en el segundo intento de aterrizaje. En su comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso, el pasado miércoles, no se pronunció sobre este punto.

Por otra parte, la diputada socialista Carmen Sánchez ha dirigido 20 preguntas al Gobierno para que aclare por escrito las circunstancias en las que se fletó el avión, así como las causas del accidente.

Entre otras cuestiones, Sánchez quiere saber qué empresas se presentaron al concurso de NAMSA, por qué ganó la intermediaria británica Chapman Freeborn y se excluyó a las compañías españolas Air Europa e Iberia, como dijo Trillo-Figueroa en el Congreso, aunque éstas niegan haberse presentado. Además, ha reclamado 14 documentos, incluido el contrato con Chapman Freeborn.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de junio de 2003