Medio Ambiente reduce los acueductos y túneles en su informe sobre el trasvase del Ebro

El ministerio habilita 60 días, el doble del plazo legal, para la presentación de alegaciones

El polémico proyecto de trasvasar 1.050 hectómetros cúbicos de agua al año desde la desembocadura del Ebro a Barcelona y el litoral Mediterráneo, a través de 914 kilómetros de conducciones, ya está a disposición del público en los ayuntamientos de más de 150 municipios afectados, en la sede del Ministerio de Medio Ambiente y en la de la Confederación Hidrográfica en Zaragoza. El informe final reduce los tramos de túneles (del 13,8% al 11%) y de acueductos (del 8,89% al 2%). La ministra Elvira Rodríguez ha habilitado 60 días, el doble del plazo legal, para presentar alegaciones.

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El recorrido del trasvase del Ebro dio ayer un paso decisivo con su presentación en todos los boletines oficiales de las comunidades autónomas y diputaciones provinciales afectadas, así como en el BOE. En todos ellos se ofrece una concisa descripción del proyecto y su impacto ambiental.

Desde que se presentaron los primeros estudios en septiembre de 2000, el proyecto se ha ido depurando hasta el documento presentado ayer, que tampoco será el último. El Ministerio de Medio Ambiente se tomará entre dos y tres meses más para estudiar las alegaciones y elaborar un proyecto de síntesis previo a su licitación, si obtiene el visto bueno de la Unión Europea.

En este proceso se ha mantenido intocable el objetivo de trasvasar anualmente 190 hectómetros cúbicos al área metropolitana de Barcelona y 860 para distribuirlos por todo el litoral mediterráneo hasta Aguadulce, más allá de la capital almeriense.

A partir de esta premisa, se han introducido modificaciones para mitigar el impacto ambiental de su trazado por espacios protegidos, un aspecto decisivo a la hora de recabar ayudas europeas para su construcción. El documento traslada la fijación del caudal mínimo del Ebro en el delta al Plan Integral que está a punto de publicar el Consorcio del delta del Ebro. Propone 100 metros cúbicos por segundo. Si se ampliara a 135, como sugería la Generalitat de Cataluña durante la última campaña electoral, sólo se podrían trasvasar 900 hectómetros cúbicos al año; si fuera de 110 el volumen trasvasable, se elevaría a 970 hectómetros cúbicos.

Espacios protegidos

El proyecto propone efectuar las dos derivaciones de agua (norte y sur) dos kilómetros al sur de Tortosa, entre otros motivos para alejar el riesgo de migración de especies invasoras, como el mejillón cebra, que se ubica aguas arriba de Tortosa, en la zona de los embalses de Mequinenza y Flix.

A partir de esta toma, el canal norte, con dos tuberías de 1,9 metros de diámetro y un caudal de 11 metros cúbicos por segundo, discurre en paralelo al minitrasvase y la autopista A-7 sin apenas afecciones medioambientales. La conducción atravesará cuatro túneles.

La toma sur -no se descarta aprovechar el canal existente Xerta-Cali- encuentra su primer escollo en la travesía de Alcora. Hasta poco antes de llegar a la Plana de Castellón, el caudal de salida es de 50 metros cúbicos por segundo y atravesará 11 túneles para llegar a Tous, en el Júcar.

Entre Villena y Mayés, se prevé la construcción de dos embalses de regulación, el de Azorín, cuya capacidad se ha reducido de los 200 hectómetros cúbicos previstos inicialmente a la mitad y el del Marquesado, posiblemente descartable. La conducción concluye en Aguadulce (Almería) aprovechando las instalaciones del trasvase Tajo-Segura y con varias alternativas para cruzar la zona del Altiplano.

El secretario de Estado de Aguas y Costas, Pascual Fernández, sostiene que los 7,5 kilómetros de afecciones sobre espacios protegidos e integrados en la Red Natura 2.000, se han reducido a tres, localizados en las travesías del curso alto del río Mijares, la sierra de Espadán, las ramblas de Gergal, Tabernas y sur de Alamilla, el curso medio y bajo del Júcar y la sierra de Ricote y la Navela.

Nada más hacerse público el documento, el consejero de Medio Ambiente de Aragón, Alfredo Boné, anunció que intentarán bloquear su aprobación, incluso en los tribunales. La secretaria de Medio Ambiente del PSOE, Cristina Narbona, lo considera papel mojado porque no define el caudal ecológico del Ebro, ni aborda los efectos sobre el propio río cedente de agua. La Comisión Europea convocará en breve en Ispra (Italia) a expertos del Ministerio de Medio Ambiente y de ámbitos que defienden o rechazan el trasvase para formarse una opinión antes de decidir sobre su financiación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de junio de 2003.

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