Se entregan al juez otros dos autores de la agresión a inmigrantes en Huelva

La policía da por cerrada la investigación del suceso del Jueves Santo

C. R. R., apodado El Flota, de 19 años y vecino de Huelva, y F. M. R. V., alias El 180, también de 19 años y vecino de Bonares (Huelva), se entregaron a las 10 de ayer en el Juzgado de Instrucción número 2 de Huelva, donde se instruye el sumario por la muerte de un inmigrante y el apaleamiento de otros dos el pasado Jueves Santos. Sobre ambos pesa la acusación de haber aplastado a palos el cráneo de Mahamed Zoubir, de 60 años.

Los otros tres agresores, uno de ellos menor de edad, fueron detenidos el pasado 28 de mayo por la policía después de un mes de intensas y complejas investigaciones. La policía tuvo que bucear en los archivos de la comisaría y poner a disposición del público una línea telefónica 900 de colaboración ciudadana, que propició la localización de T. F R., de 26 años, alias El Tanque; J. R. M., de 19 años, alias El Cabeza, ambos vecinos de Huelva, y un menor, residente en Bonares. La investigación la ha desarrollado el gabinete del Servicio de Atención a la Familia, de la Policía de Huelva. Este grupo policial contó con la colaboración del gabinete de la Policía Científica de Sevilla.

Los cuatro detenidos que son mayores de edad han ingresado en la prisión provincial de Huelva acusados de un delito de homicidio y dos delitos de lesiones. El menor ha ingresado en un centro de internamiento de la Junta de Andalucía, también acusado de los dos delitos. Todos los detenidos tienen un amplio historial delictivo por agresiones y por robo. Vivían en la barriada de Pérez Cubillas, una zona pobre y marginal ubicada en el suroeste de Huelva. Nunca, hasta la madrugada del Jueves Santo, habían agredido a inmigrantes. El subdelegado del Gobierno en Huelva, Carmelo San Martín, ha descartado que los agresores, que actuaron con el rostro cubierto por capuchas y armados con palos, constituyeran una banda organizada.

Con la entrega de esos dos individuos, la policía concluye la operación de búsqueda que mantenía abierta desde el pasado 28 de mayo, cuando consiguieron detener a tres de los cinco integrantes de la banda asaltante. Las dos personas que se presentaron ayer ante la policía se hallaban en paradero desconocido, aunque los agentes seguían muy de cerca su rastro y los tenía identificados. La policía, también, había identificado el vehículo que los agresores utilizaron para huir, de color blanco, entre otras pistas claves en la investigación.

Los hechos se remontan a la madrugada del Jueves Santo. El marco de la agresión, las inmediaciones de la estación de autobuses de la capital onubense, un lugar que se ha transformado en cobijo para los extranjeros que no tienen techo para dormir durante la campaña de la fresa. La policía recibió una llamada del vigilante de seguridad de la estación de autobuses en la que comunicaba a los agentes que junto a la parada de taxis se encontraba una persona herida.

Los agentes comprobaron que se trataba de tres inmigrantes que habían sido agredidos. Las víctimas, de origen marroquí, Mahamed Zoubir, de 60 años; Bensfia Abdesader, de 26 años; y Ech. Charrka Boutkeur, de 35, decidieron pasar la noche al raso después de haber perdido el último autobús que los conduciría hasta Lepe (Huelva), donde tenían previsto buscar trabajo en los tajos freseros. Mientras dormían, un grupo de cinco encapuchados abordó a los extranjeros y les molieron a golpes. El mayor de los tres, que soportó los golpes más duros, fue hospitalizado en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla con una profunda herida en el cráneo. Mahamed Zoubir murió dos días después. Los dos inmigrantes que sobrevivieron se hallan bajo la tutela de la Junta, viviendo en un albergue de Cáritas en la capital onubense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 02 de junio de 2003.

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