Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Detenidos tres sospechosos de asesinar a un marroquí en Huelva

Cinco encapuchados apalearon hasta la muerte al ciudadano magrebí

La Subdelegación del Gobierno en Huelva anunció ayer la detención de tres sospechosos del asesinato de un ciudadano marroquí y de haber herido a otros dos en la noche del pasado 17 de abril. El trabajo policial, sin embargo, no ha concluido ya que se cree que fueron cinco los encapuchados que apalearon hasta la muerte a Mohamed Z., de 60 años. Uno de los detenidos es menor de edad, al igual que uno de los dos que aún busca la policía.

El ataque a los tres extranjeros tuvo lugar alrededor de las cuatro de la madrugada del 17 de abril, Jueves Santo. Los tres marroquíes pernoctaban en plena calle muy cerca de la estación de autobuses de la capital y a escasa distancia del paseo oficial por el que discurría la procesión del Nazareno. Dos de ellos habían llegado tarde para coger el último autobús del día con destino a Lepe y se acurrucaron en un portal para pasar la noche. A Abdesadek Ben Sfia, de 24 años, y Bubker Z., de 36, se les unió Mohamed Z., con el que charlaron hasta que los tres se quedaron dormidos. Horas después, cinco encapuchados, armados con palos y barras de hierro comenzaron a pegarles. El de más edad de los tres falleció al día siguiente; Bubker Z. ingresó en el hospital con un fuerte traumatismo craneoencefálico y Ben Sfia recibió un corte en una pantorrilla.

La primera detención se produjo el pasado día 28. La declaración ante la policía del presunto agresor fue determinante para localizar y detener a otros dos sospechosos: uno el mismo día y el menor, de 16 años, al siguiente. El Juzgado de Instrucción número 2 de Huelva se ha hecho cargo de la instrucción del caso y ya ha ordenado el ingreso en prisión de dos de los detenidos. El menor prestó ayer declaración en la Comisaría de Policía y se le aplicará la Ley de Responsabilidad Penal del Menor.

Sin embargo, la operación policial no concluirá hasta que se logre la detención de los otros dos presuntos agresores, también de Huelva. Los investigadores aseguran conocer la identidad de éstos y que uno de los ahora fugados también es menor de edad.

Los presuntos agresores residen en la barriada de Pérez Cubillas, una zona empobrecida y marginal situada al suroeste de la ciudad. Fuentes próximas a la investigación definieron ayer a los detenidos como "gente desarraigada, de una personalidad detestable, que oscila entre el fascismo y la delincuencia".

La Subdelegación del Gobierno en Huelva negó con vehemencia y desde el primer momento que se tratara de una agresión de carácter xenófobo o que los responsables formaran parte de una banda organizada. El subdelegado del Gobierno, Carmelo San Martín, insiste en esas tesis y cree que el perfil de los sospechosos le da la razón.

"Hacer daño al indefenso"

Para San Martín, los atacantes "buscaron hacer daño a alguien indefenso". "Los detenidos no pertenecen a ninguna red organizada de tipo racista, ultra, pero todos tienen numerosos antecedentes policiales, entre otras cosas por haber protagonizado otras peleas, aunque ninguna con inmigrantes", sostuvo ayer el subdelegado del Gobierno en Huelva en un nuevo intento de deslindar el suceso de la xenofobia.

La Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes en España (ATIME) sacó a la luz otros ataques similares a extranjeros producidos en la misma zona de la ciudad, pero el Gobierno insiste en que se trata de delincuencia común y ataques a "indefensos".

El rechazo a la hipótesis de que se trata de un grupo organizado tiene sin embargo más puntos oscuros. El propio San Martín informó de que los atacantes huyeron en un automóvil blanco y se escondían tras capuchas. Ambos datos indican, según aseguran fuentes próximas a la investigación, que hubo premeditación y planificación previa.

El comisario provincial de Policía, Tomás Martín Consuegra, destacó ayer la complejidad de la investigación. La principal dificultad radicó en la inicial falta de datos "para tirar de la madeja". Al principio parecía que no había ningún testigo del suceso e incluso el testimonio de los dos inmigrantes que sobrevivieron al atentado resultaba contradictorio, porque estaban dormidos en el momento de la paliza. Posteriormente, se recibieron algunos datos de ciudadanos en el teléfono habilitado para ello por la Delegación del Gobierno en Andalucía.

Los dos inmigrantes que resultaron heridos continúan tutelados por la Junta de Andalucía, viviendo en un albergue de Cáritas, en la capital onubense. El delegado del Gobierno andaluz en Huelva, Juan José López Garzón ha pedido al Gobierno central que se regularice la situación en España de ambos por motivos humanitarios. A esta petición se unió ayer desde Jaén el defensor del pueblo andaluz, José Chamizo, informa Ginés Donaire, que reclamó que "se les aplique la legislación, en orden a su regularización".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de mayo de 2003