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La constructora vende la desaladora de Marbella por un tercio del precio inicial

La Mancomunidad de la Costa del Sol pagará 38 millones de euros a Decosol

La Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental ha cerrado un acuerdo con Decosol para comprar la desaladora de Marbella por 38 millones de euros, un tercio del valor que ésta reclamaba inicialmente. El convenio, ratificado el viernes por la comisión gestora, pone fin a cuatro años de duras negociaciones con la concesionaria de la planta, a la que Jesús Gil adjudicó la obra cuando presidía el ente supramunicipal, en 1995.

"Los 18.000 millones de pesetas (108 millones de euros) que la empresa pedía se han reducido a 6.300 millones de pesetas (unos 38 millones de euros)", señaló satisfecho al término de la reunión el presidente de la Mancomunidad, Manuel Sánchez Bracho. A esta cantidad hay que añadir los gastos de mantenimiento de seis años que, según Sánchez Bracho, también han sufrido una considerable rebaja hasta la cifra final de 1.200 millones de pesetas (7,2 millones de euros). La cifra definitiva se sitúa por tanto en poco más de 45 millones de euros.

Decosol mantendrá sin embargo la explotación de la desaladora, aunque bajo las directrices de la empresa pública de aguas de la Mancomunidad, Acosol.

El organismo supramunicipal ha solicitado un préstamo a Unicaja de 30 millones de euros a pagar en 20 años para comprar la planta, mientras que la diferencia se abonará con los ingresos anuales que obtenga Acosol. Lo cierto es que el acuerdo, que permitirá a la Mancomunidad hacerse cargo directamente de esta importante infraestructura, ha sido posible tras un duro litigio con Decosol y después de dos sonadas victorias: la decisión de los tribunales de declarar inembargables los bienes de Acosol -que la constructora exigía como pago por la obra- y el dictamen del Consejo Consultivo de Andalucía, que consideró nulo el contrato de construcción y explotación de la desaladora.

La adquisición de la planta de Marbella permitirá a la Mancomunidad fijar y controlar el precio del agua desalada. En sus seis años de existencia la desaladora sólo ha dado unos pocos vasos de agua, los que Jesús Gil repartió a diestro y siniestro durante la inauguración. La lluvia truncó la puesta en marcha de esta infraestructura, con capacidad para producir 22 hectómetros cúbicos de agua potable al día.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de mayo de 2003