Familiares de la niña muerta en Ourense agreden al presunto asesino
El juez decreta prisión incondicional y sin fianza para el padrastro de la menor de 4 años

La cólera transformó ayer en una turba a los familiares de Erika, de 4 años, hallada muerta la madrugada del jueves en un camión de la recogida de basuras en O Carballiño (Ourense). Al grito de "que lo juzguen en la plaza del pueblo", unos 15 parientes de la pequeña agredieron repetidamente a su padrastro, Luis P. M., de 25, cuando la Guardia Civil lo introducía en el juzgado para que prestase declaración. Tras hacerlo, el juez dictó prisión incondicional y sin fianza para el acusado.
El juez de instrucción de O Carballiño decretó anoche prisión incondicional y sin fianza para Luis P. M. Después de tomarle declaración durante cuatro horas, el juez de Instrucción decretó el secreto de sumario y ordenó su ingreso en la prisión de Pereiro de Aguiar.



























































