Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crítica:

Homenaje a España

La memoria del país, a través del pasado de tres generaciones de la familia de Félix Grande. La balada del abuelo Palancas va desde 1898 hasta la democracia.

Nadie que haya leído la historia de Forges sobre el franquismo podrá olvidar la viñeta en que un pájaro llora, un primero de abril, sobre las cenizas de la guerra: "Hasta los pájaros se avergüenzan de ser españoles". Como nadie que conozca historias de cualquier localidad española podrá dudar de la veracidad de lo narrado por Félix Grande (Mérida, 1937) en esta formidable crónica familiar que restituye con su torrencial interpretación del pasado personal el contexto social de un país sometido, durante buena parte del siglo XX, al oscurantismo y la represión. El poeta, flamencólogo y novelista, recupera aquí la memoria de tres generaciones de la familia manchega de los Grande para establecer un horizonte ético basado sin ambages en la verdad literaria y en la insobornable dignidad de la lírica. Si la exactitud de algún episodio pudiera ser objeto de discusión -una brillante coda, titulada La letra pequeña, disuade de cualquier disidencia-, no cabe objeción alguna al valiente enunciado poético que atrapa al lector como el más seductor de los estupefacientes.

LA BALADA DEL ABUELO PALANCAS

Félix Grande

Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores

Barcelona, 2003

398 páginas. 19,50 euros

La peripecia personal de Félix Grande Martínez -que "vivió derecho y sin saber que era un hombre ejemplar"-, arranca con su proeza de arrastrar en 1898 un cilindro de piedra de mil kilos hasta la puerta del Ayuntamiento haciendo palanca y enuncia infinitas manifestaciones de sabiduría: "Cuando se enteren los franceses de que el mejor coñac de la historia se elabora en el Tomelloso les puede pasar algo malo". Aunque muere en 1950, la figura de Palancas conduce al lector hasta la democracia.

La resistencia civil al franquismo se merecía un libro como esta balada, testimonio vívido pero también tributo emocionado a quienes escriben, con sus biografías, la historia real (recordemos al poeta: "Algunos cantan victoria / porque el pueblo paga vidas / pero esas muertes queridas / van escribiendo la historia"). Leyendo este conmovedor homenaje a la saga manchega de los Palancas, muchos se sentirán, así sí, orgullosos de ser españoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 2003

Más información

  • Félix Grande