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El PSPV presenta una resolución sobre Irak para que el PP la rechace

El Grupo Socialista de las Cortes Valencianas presentó ayer una propuesta de declaración institucional sobre la guerra en Irak -a la que, tras alguna modificación, se sumó Esquerra Unida- con la intención de que sea aprobada hoy en el pleno. No obstante, difícilmente saldrá adelante, pues está redactada de manera que es casi imposible que el Grupo Popular la admita. Es, con toda probabilidad, lo que pretende la oposición, para poner así en evidencia a los populares, que en los últimos días han eludido el debate en torno a la guerra y sólo han echado mano del argumentario del partido a la hora de arremeter contra los socialistas por su "utilización partidista" del conflicto. La supresión de la sesión de control al Consell en las Cortes y la anulación o aplazamiento de comparecencias de consejeros en comisiones parlamentarias también parecen responder a esta estrategia, según considera la oposición.

La propuesta de declaración institucional redactada por los socialistas indica que el ataque a Irak no tiene justificación ni cobertura legal. Por ello, el escrito pide que las Cortes insten al Gobierno central a "no participar de ninguna manera, de forma directa o indirecta, en las operaciones militares" de Irak, y a no dar autorización para el uso de las bases o del territorio españoles en apoyo de aquéllas. Además, se exige al Gobierno que adopte las medidas necesarias para parar la guerra, promoviendo una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU y la recomposición de una posición común de la UE ante el conflicto de Irak y de cara a su solución pacífica. EU añadió referencias sobre el uso del espacio aéreo y la situación del pueblo kurdo, así como un punto donde se asegura que la agresión es el peor camino para la democratización de Irak.

El portavoz socialista, Joaquim Puig, defendió la declaración institucional por considerar "insólito" que el Parlamento valenciano haya "permanecido al margen del debate más importante" de la sociedad de todo el mundo, por lo que pretenden que en el último pleno de esta legislatura las Cortes "se posicionen a favor de la paz, contra la guerra y en solidaridad con las víctimas".

El portavoz adjunto del Grupo Popular, Rafael Maluenda, dijo, antes de conocer el contenido de la propuesta de la oposición, que su grupo la estudiaría y añadió que "si es asumida por la mayoría de la Cámara", podría salir adelante. Poco después, cuando ya conocía el texto, Maluenda eludió avanzar la posición del PP.

Por su parte, el candidato del PP, Francisco Camps, admitió también ayer que su partido pasa por un momento "complicado" debido al conflicto. Mientras, en una conferencia en Madrid, el líder del PSPV, Joan Ignasi Pla, afirmó que la implicación de España en la guerra de Irak y "las formas utilizadas certifican el fin del viaje al centro del PP y la reaparición de la derecha española más conservadora".

El Parlamento no será el único foro en el que se protestará hoy contra la guerra. La jornada estará marcada de nuevo por las movilizaciones, con paros, asambleas y concentraciones de repulsa de 15 minutos a mediodía convocados por los sindicatos en los centros de trabajo. UGT ha denunciado presiones de Telefónica para que sus trabajadores no secunden el paro. El Sindicat d'Estudiants ha convocado una huelga de 24 horas. Los estudiantes se sumarán a las concentraciones de 15 minutos a mediodía, que en muchos casos cuentan con el apoyo de los equipos rectorales.

En busca del voto indeciso

"Tratamos de relacionar los valores del candidato con los del electorado", dice César Martínez, director creativo del área hispana de la campaña presidencial de George W. Bush. Ayer participó en el taller de marketing político de la Fundación Estema. Bush consiguió el mayor porcentaje de voto hispano de un candidato republicano a la presidencia. Logró la participación de ese colectivo. Un político, dice Martínez, debe transmitir sobre todo "confianza". Se vuelve escurridizo cuando se le pregunta por la guerra en Irak y dice que "no entra en cuestiones de gobierno". Tampoco alcanza a medir las consecuencias electorales: "Sería aventurado decirlo". Sobre la campaña electoral española le sorprende su brevedad: "Propondría que se abriera el proceso un poquito".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 26 de marzo de 2003

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