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Crítica:Signos

Defensa y reivindicación del habla andaluza

Abecedario andaluz recopila los artículos de Antonio Rodríguez Almodóvar publicados en El País Andalucía en agosto de 1999. Se trata de una serie de textos en los que el escritor y profesor indaga en distintos aspectos del habla andaluza, una materia de estudio a la que viene dedicando trabajo y talento desde hace varios años.

Rodríguez Almodóvar aprovecha el alfabeto para efectuar sus calas. El libro apuesta por una vocación divulgadora muy acorde con el mes veraniego en el que los artículos fueron publicados.

"Acento", "Borrico", "Ceceo", "Chungo", "Descorchar"... Y así hasta "Yirona" y "Zoologías". Descubrimos que "chungo (shungo)" es "una palabra de origen caló que cubre un amplio espectro de polimorfas vaguedades". "La cosa está chunga" expresa un cierto pesimismo hacia lo que se nos viene encima... "Estoy chungo de papeles", "El día está chungaleta"... Y es que la ch relajada -esa sh de marras- propicia "un campo magnético de expresiones coloquiales de incierto o atrevido matiz", escribe Rodríguez Almodóvar. El chapú es un trabajito rápido e informal. Y la chapuza es lo mismo, pero mal hecho. El chiquilicuatre castellano -ese "hombre joven presumido y sin sustancia" que define el diccionario de Manuel Seco- se convierte en chipichaca en Cádiz y en chiquichanca en Sevilla.

ABECEDARIO ANDALUZ

Antonio Rodríguez Almodóvar

Ediciones Mágina, Granada, 2002

121 páginas. 7 euros

Dos epílogos cierran el libro. "(...) nos ratificamos en la necesidad, político-social ante todo, de que se configure una norma de andaluz culto, o andaluz ejemplar, para uso público fundamentalmente; incluyendo en lo público, cómo no, los medios de comunicación audiovisuales, donde hoy reina la más absoluta anarquía lingüística", escribe el autor.

Y también hay una queja por "los malos tratos que nos dispensa el Diccionario de la Real Academia". "Si el andaluz es español por esencia y existencia, no se comprende tanto vacío de palabras nuestras, de uso corriente, o específico, que ni siquiera forman parte de dudosas jergas, espantables vulgarismos o rústicas rarezas", señala Rodríguez Almodóvar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de marzo de 2003