Pujol afirma que CiU tiene que recuperar 200.000 votos para ganar las elecciones

Jordi Pujol hizo ayer un dramático llamamiento a sus seguidores para que remuevan cielo y tierra con objeto de recuperar los 200.000 votos perdidos en las últimas elecciones, en las que CiU logró la victoria pese a haber recibido menos sufragios que los socialistas.

El líder nacionalista advirtió de que en el próximo ciclo electoral a CiU ya no le servirá una victoria tan ajustada. "Necesitamos una victoria clara, porque no nos sirven los resultados de las últimas elecciones", dijo en un acto al que asistían 500 interventores electorales de la coalición.

Para la derecha nacionalista es particularmente doloroso que sus posibilidades de alcanzar la alcaldía de la capital de Cataluña sean escasas. "El nacionalismo catalán no puede tener sólo 10 concejales en Barcelona", dijo Pujol.

Pero es también sumamente preocupante la expectativa actual para las elecciones autonómicas de otoño, en las que los sondeos dan una clara opción ganadora al socialista Pasqual Maragall. Por esta razón, tanto Pujol como su delfín, Artur Mas, advirtieron del riesgo de que "por vez primera la Cataluña autónoma sea gobernada por un partido de obediencia no estrictamente catalana". "No puede ser presidente de la Generalitat un político que cuando le llaman de Madrid agacha la cabeza y se arrodilla", dijo Mas en alusión a Maragall.

Como Pujol, Mas hizo un llamamiento a la movilización de la militancia y el electorado "igual que en 1980" porque, afirmó, "nos jugamos muchas cosas", y criticó a Maragall por rectificar su postura después del llamamiento de Zapatero. En cuanto a las elecciones catalanas, vaticinó: "Las ganaremos bien por capacidad de nuestra gente y por un proyecto sólido".

Por su parte, el candidato nacionalista a la alcaldía de Barcelona, Xavier Trias, afirmó rotundamente: "Yo seré el alcalde de Barcelona, el alcalde catalanista y de progreso". Y agregó: "Entonces no nos esconderemos como capital de Cataluña". Trias añadió que la capital catalana tiene que pedir más poder para Cataluña y "luchar día a día" por ello, y que ni Maragall ni el actual alcalde, Joan Clos, lo han hecho: "Han sido un contrapoder de la Generalitat". Además calificó de "absolutamente conservador" al actual gobierno municipal y se definió a sí mismo como "alcalde de progreso que cree en la libertad y la sociedad civil".

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 09 de marzo de 2003.

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