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Reportaje:EL FUTURO DEL PASEO DEL PRADO

La reforma del paseo del Prado extenderá el Retiro hasta Reina Cristina

La actuación urbanística supone la reducción a la mitad del número de carriles de tráfico

El proyecto diseñado por los arquitectos Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández de León para reformar el paseo del Prado supone un cambio espectacular de la trama urbana de esta parte neurálgica de Madrid. El plan no se ciñe a un simple remozado de esta arteria central, sino que presenta la ampliación del parque del Retiro hasta el paseo de la Reina Cristina, el cambio de ubicación de edificios tan emblemáticos como el Museo de Arqueología o el aumento de las áreas destinadas al peatón. Un 30% de la superficie asfaltada del actual paseo pasará a poder de los viandantes, que contarán con amplias aceras y calles restringidas al tráfico. Los museos del Triángulo de Oro serán los grandes beneficiados.

Los arquitectos Álvaro Siza y Juan Miguel Hernández de León explicaron ayer, durante las jornadas Madrid 2012 arquitecturas, organizadas por la Universidad Europea de Madrid, su espectacular proyecto de intervención en el eje Recoletos-Prado, que será presentado el próximo 15 de abril en el Ayuntamiento. Siza y Hernández de León quisieron hacer público su plan "como el Dúo Dinámico", como dijo, en un ambiente distendido este último, arquitecto y presidente del Círculo de Bellas Artes.

La propuesta de los dos arquitectos que ganaron el concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de Madrid "trata de recuperar y mejorar los valores culturales, paisajísticos y ambientales del que está considerado como triángulo de oro de la cultura". Un proyecto que pretende minimizar el impacto del exceso de circulación y rescatar la identidad histórica de esta espacio urbano dándole prioridad al peatón.

Parte de este plan especial ya se había hecho público, pero ayer los arquitectos confirmaron otras actuaciones y ampliaron la información que se tenía sobre la que es la mayor remodelación urbanística proyectada en la capital. Siza y Hernández de León prevén que el Museo Arqueológico, que comparte edificio con la Biblioteca Nacional, se traslade al actual edificio que alberga el Cuartel General del Ejército en la plaza de Cibeles; los 12 carriles de circulación que actualmente atraviesan el eje se reducirán a seis o siete (dependiendo de los tramos), con una voluntad de apostar fuerte por el transporte público; los peatones robarán a los coches al menos un 30% del espacio actual de todo el eje.

"Será posible caminar desde la plaza de Colón hasta el paseo de Reina Cristina cruzando tan sólo seis semáforos y no los 15 que existen actualmente", dijo Hernández de León.

El parque del Retiro se agrandará hacia el sur, llegando hasta el paseo de la Reina Cristina, para lo que será necesario demoler el actual Gobierno Militar y algunas de las viviendas adyacentes. El subterráneo de Alfonso XII desaparece, al igual que la posibilidad de que los vehículos aparquen junto a las aceras de esta calle. Se trata de una reforma ambiciosa, que sus creadores han desarrollado en tres partes. Ellos advierten de que "no se trata de una reconstrucción historicista, sino de un proyecto nuevo", que cambiará, sin radicalismos, uno de los ejes culturales más importantes de Europa.

- Paseo de Recoletos. "La propuesta de este plan especial pretende recuperar el hito del monumento a Colón en su posición inicial [en el centro de la plaza], potenciando visualmente las pendientes de las calles de Génova y Goya". Éste es el primero de los cambios que se incluyen en el texto de propuestas sectoriales del proyecto -texto base sobre el que se articula los más de 2.000 folios que componen el proyecto y a los que ha tenido acceso EL PAÍS-.

Aparte de la reubicación de la estatua del descubridor de América, la eliminación de la fuente sobre el Centro Cultural de la Villa y la "elevación" de este último para "sacarlo" a la calle, una de las propuestas más sorprendentes en este tramo es el traslado del Museo Arqueológico. Este edificio se sitúa actualmente en una parte del edificio que comparte con la a Bibioteca Nacional y que da a la calle de Serrano. El Arqueológico, según el proyecto de los arquitectos, será trasladado al palacio de Buenavista, actualmente sede del Cuartel General del Ejército y que está situado en la plaza de Cibeles.

"La ampliación del Museo Arqueológico proyectada por el Ministerio de Cultura bajo el jardín de la fachada a la calle de Serrano no nos parece lo más conveniente", dice Hernández de León. "Resulta más recomendable el traslado de todo el museo a otro ámbito del área de este Plan Especial, como el Cuartel General del Ejército, que reúne las características tipológicas y las dimensiones que posibilitarían esta decisión".

Aparte de estas actuaciones, la fuente de Cibeles verá reducida su altura, de tal forma que "los peatones puedan evocar el sentido y la presencia del agua tan predominante en el antiguo Salón del Prado", explicó Hernández de León. No sólo esta estatua verá rebajada su altura con la eliminación de las plataformas inferiores de las fuentes, también la de Neptuno, en la plaza de Cánovas del Castillo.

En cuanto al proyecto presentado hace una semana por la candidata socialista a la alcaldía de Madrid, Trinidad Jiménez, que supone convertir la plaza y los Jardines del Descubrimiento, junto a la plaza de Colón, en un futurista espacio para la cultura, Hernández de León aseguró que "se trata de una propuesta sin volúmenes claros y que se sacará a un concurso internacional de ideas, al que podríamos presentarnos también", afirmó sonriente. "Parece que en principio el proyecto de Jiménez se adecua a nuestas propuesta de ampliación del eje y, en principio no veo ningún problema entre ambos proyectos.

- Salón y paseo del Prado. El proyecto del arquitecto luso Álvaro Siza y su colega Hernández de León supone que el paseo del Prado, en su parte central "tenga 18 metros de anchura destinados al tráfico, por 60 metros destinados a los peatones, eso sin contar los hasta 6 y 7 metros de acera que se proyectan junto al Museo Thyssen y el Museo del Prado", aseguró Hernández de León.

Es en este tramo donde se encuentran los grandes museos de arte, salvo el Reina Sofía, para los que se ha buscado una solución de acceso y movilidad que, una vez más, favorece al peatón en detrimento del coche.

El mejor ejemplo, para explicarlo, es la peatonalización de la calle de Huertas hacia la plaza de Murillo, que cruza el paseo del Prado. "La solución en este caso, como en el del resto de museos, supone utilizar un pavimento en los pasos de peatones que esté a la misma altura que la acera. Tendrá un color diferenciado, que se lo proporcionará el granito y terrizo que utilizaremos. De esta forma, invertimos un proceso. No es el peatón el que invade el espacio del coche, sino el coche el que invade el espacio del peatón. Al estar a la misma altura de la acera, los vehículos deberán reducir la velocidad para sortear el pequeño obstáculo y para los peatones se conseguirá un efecto psicológico de continuidad en cuanto a las zonas peatonales", explicó el arquitecto español.

De esta forma, se unirá para los peatones el Museo Thyssen con la plaza de la Lealtad. La calle de Huertas (actualmente peatonalizada) se unirá con la plaza de Murillo hasta más allá de la mitad de la calle de Espalter. El nuevo centro cultural de La Caixa, proyectado por Herzog y de Meurón, se conectará con el Jardín Botánico. Este último proyecto supone la supresión de la gasolinera existente en el paseo del Prado, que oculta la estación eléctrica de Mediodía, donde está previsto construir el citado museo.

Desde la plaza de Cibeles hasta la de Neptuno, los carriles de tráfico se reducirán de 12 a 6, tres por cada sentido, y de ellos, dos estarán dedicados al transporte público. Desde la plaza de la Lealtad hasta Atocha, el número de carriles que podrán utilizar los vehículos será de siete. Cuatro en sentido norte y tres en sentido sur.

Bajo la plaza de la Lealtad se construirá un aparcamiento subterráneo con capacidad para 30 autobuses. En la actualidad, la plaza está congestionada por la parada de autocares turísticos. Toda esta reducción de la circulación, según confirmó ayer el arquitecto, ha sido estudiada por los ingenieros de tráfico, que han confirmado que "reconduciendo gran parte del volumen circulatorio por las calles de Alfonso XII y de Menéndez Pelayo el proyecto sería factible".

Esto supone una actuación, también, en la calle de Alfonso XII, donde se eliminaría la posibilidad de aparcar en superficie, se suprimiría el actual túnel y se construirá un aparcamiento subterráneo.

- Paseo de Atocha y Colina de las Ciencias. Este tercer tramo supone la actuación más drástica dentro del proyecto. Pero también la más ambiciosa: hacer crecer el parque de Retiro hasta el paseo de la Reina Cristina. Concretamente se trata de lograr que el mayor parque del centro de Madrid (118,3 hectáreas) llegue hasta el Pabellón de Hombres Ilustres, "al que le cambiaremos el nombre por el de personas ilustres, para que no haya problemas", dijo con un punto irónico el arquitecto español.

Llevar a cabo esta idea supone, entre otras cosas, la demolición del edificio que ocupa actualmente el Gobierno Militar, situado en el número 5 del paseo de la Reina Cristina, así como diversas viviendas adyacentes, en su mayoría también ocupadas por militares, que serán reubicadas en otras que se construyan en la zona.

"Prácticamente tendríamos que actuar en todos los edificios de la zona del Cerrillo de San Blas, salvo el instituto Isabel la Católica, que está catalogado y merece la pena conservarlo", confirmó Hernández de León. Junto con la peatonalización de la cuesta de Moyano y la eliminación de las barreras que hoy separan el paseo del Duque, que discurre desde la puerta hasta la plaza del Ángel Caído, el Retiro crecería hasta lo que antaño se llamó la Colina de las Ciencias.

Se respetará el Observatorio Astronómico, el edificio de Obras Públicas y el Instituto Isabel la Católica. Las viviendas que se levantan actualmente entre las calles de Juan Varela y de Agustín Querol se reformarán de tal forma que los edificios se ubiquen perpendicularmente al paseo de la Reina Cristina.

Las viviendas situadas en los números 27 y 29 del paseo de la Infanta Isabel serán demolidas. Pero el arquitecto quiere dejar claro que el proyecto prevé siempre el realojo de todos los vecinos en nuevas viviendas construidas en la zona.

Dentro de las Propuestas Sectoriales del Plan Especial se dice: "Los elementos construidos, el campanile y el Panteón de Hombres Ilustres están en este momento, de manera incomprensible, desvirtuados por la presencia de un colegio privado, que proponemos trasladar a la parcela vecina, de manera que se recupere el carácter de pieza-cierre del nuevo paseo proyectado".

En esta parte del proyecto también se prevén actuaciones que permitan y faciliten la ampliación del Museo Reina Sofía, proyectada por el arquitecto francés Jean Nouvel, autor, entre otras obras, del edificio de la Ópera de Lyón.

En este sentido, el túnel de la ronda de Atocha se desplazará hacia la glorieta de Embajadores, dejando libre esa plaza cultural que supone la ampliación de Nouvel y que unirá el Museo de Arte Contemporáneo con la glorieta del Emperador Carlos V (Atocha). Así, la boca del túnel que prácticamente comienza en el principio de la ronda de Atocha se desplazará hasta más allá de la calle de Argumosa, aproximadamente en el número 22 de la ronda. Esto permitirá que la acera de la plaza proyectada por Nouvel se amplíe varios metros y gane terreno al asfalto.

La gasolinera en la confluencia de los paseos de la Infanta Isabel y la Reina Cristina también desaparecerá. La propuesta también se refiere al Museo Etnológico, en la confluencia de la calle de Alfonso XII: "Proyectado como Museo Antropológico, sufrió una dudosa modificación, por lo que su prevista ampliación por el Ministerio de Cultura debería resolver, entre otras cosas, sus límites".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de marzo de 2003