Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Blair se plantea retrasar las elecciones del Ulster para alcanzar un acuerdo

El Gobierno británico se plantea aplazar las elecciones del 1 de mayo en Irlanda del Norte. Es la primera consecuencia de la falta de acuerdo en las conversaciones de ayer y el lunes en Belfast para restablecer la autonomía y dar el impulso definitivo al acuerdo de paz. Pero es también una señal de que el acuerdo puede estar cerca y de que más vale llegar a los comicios con la nueva situación que con el bloqueo del último año. La creación de un mecanismo automático que sancione los incumplimientos del IRA es el obstáculo que más separa a católicos de protestantes.

Tony Blair y Bertie Ahern, los primeros ministros británico e irlandés, seguían reunidos anoche en Belfast tras dos días de conversaciones y no tenían hora para terminar. Ambos respaldaron el optimismo general, que puede culminar en un futuro próximo con una declaración del IRA proclamando que la guerra ha terminado, que el conflicto entre los republicanos católicos pro irlandeses y los unionistas protestantes pro británicos seguirá para siempre la senda de la política, sin muertos.

Londres y Dublín entregaron el lunes a los partidos que apoyan el Proceso de Paz un documento de 28 páginas, incluidos cinco anexos. En estos dos días se han constatado avances en varias materias clave, como la desmilitarización de la provincia, el traspaso de las competencias sobre justicia y policía al Gobierno autónomo, la incorporación del Sinn Fein a la dirección de la policía, el retorno de los refugiados del IRA aún dispersos por el mundo sin pasar por prisión.

Pero aún no hay acuerdo para crear un mecanismo automático que sancione a los partidos que incumplan el Acuerdo de Viernes Santo, reclamado por los unionistas moderados y rechazado por los republicanos del Sinn Fein. "Ha habido progresos, pero quedan asuntos sustanciales por resolver", declaró Mitchel McLoughlin, presidente del Sinn Fein, a las puertas del castillo de Hillsborough, sede de las negociaciones.

"Los trabajos avanzan, pero no espero un acuerdo hoy. De hecho, no creo que haya un acuerdo durante los próximos días o incluso semanas", precisó Michael McGimpsey, uno de los principales negociadores del Partido de los Unionistas del Ulster (UUP) de David Trimble. El propio Trimble puso en duda por la mañana que pueda haber un acuerdo inmediato y a primera hora de la tarde abandonó Belfast alegando que tenía compromisos hoy en Londres, donde viaja con frecuencia como miembro del Parlamento.

Los avances constatados en las materias más sensibles para los republicanos, como la transferencia de la justicia, la reforma de la policía o el retorno de los exiliados, son datos que invitan al optimismo porque pueden abrir las puertas a un gesto del IRA. Es difícil, aunque no impensable, que el brazo terrorista de los republicanos dé ya mismo el paso al frente de dar por acabada la guerra. Pero no es absurdo imaginar un escenario que pase por un rápido y espectacular gesto de desarme que vaya seguido de inmediato por un acuerdo político de todos los partidos del Acuerdo de Viernes Santo, el restablecimiento de la autonomía, la convocatoria de elecciones y el armisticio definitivo del IRA proclamando el final de la guerra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2003