Entrevista:ANDRÉS MOREY | Jurista contra el ruido

"El silencio es un bien muy preciado"

Pregunta. ¿Por qué se especializó en casos contra el ruido?

Respuesta. Confluyeron en mi vida una serie de circunstancias. Vivía en la plaza Xúquer, la única Zona Acústicamente Saturada de Valencia. Al principio pensaba que el ruido se podía aguantar, pero luego la cosa empezó a desmandarse y era insoportable. Entonces surgió la sentencia europea del caso López Ostra y se me ocurrió plantear el tema por derechos fundamentales y por la vía contencioso-administrativa. Planteamos una demanda contra el Ayuntamiento de Valencia y la ganamos.

P. España es la segunda potencia mundial en ruido y la primera en Europa. Puesto que no se puede asociar al progreso, ¿hay alguna razón que lo justifique?

R. El modo de vida. Hay muchos tipos de ruido, pero en cuanto al nocturno, Valencia es una zona de tiempo agradable y la gente tiende a salir a divertirse. Además, se han instalado algunas modas.

P. ¿Qué tipo de casos le plantean?

R. De lo que más hay son ruidos nocturnos. Pubs, bares, discotecas... Negocios mal instalados, que no cumplen ningún requisito y que no te dejan ni dormir en tu casa. Esto, junto a fenómenos como los del botellón y sitios de moda, como lo fue en su día la plaza Xúquer.

P. ¿Hay mucha desidia de la Administración?

R. Mucha. En Valencia sólo hay una Zona Acústicamente Saturada, y siendo la única no logran disminuir los niveles de ruido porque no atajan el problema por su raíz.

P. ¿La solución pasa por medidas de insonorización extrema o por sacar estos locales a zonas no pobladas?

R. Por lo que voy aprendiendo de los ingenieros y los físicos el ruido es muy traicionero y se mete por cualquier lado. Un buen aislamiento suele ser costoso, pero incluso puede producir ruidos molestos. Creo que hay actividades que son incompatibles con fincas residenciales, como las discotecas.

P. ¿Qué derechos vulnera el ruido?

R. El que más puede vulnerar es el de la intimidad. En el artículo 18 de la Constitución habla de la intimidad personal, familiar y domiciliaria, y por ahí es por donde ha ido la jurisprudencia, entendiendo que la ingerencia en el domicilio, aunque sea con ruidos, vulnera la intimidad. También se ha llegado a declarar la vulneración del derecho a la integridad física. Causa irritabilidad, como mínimo. Y eso ya es insomnio y problemas que afectan físicamente. Incluso el actual presidente del Tribunal Constitucional apuntaba a la posibilidad de que afectara al derecho de la libre elección de residencia, porque te obliga a marcharte de casa.

P. ¿Hay suficiente legislación contra el ruido?

R. Ahora hay bastante. Tenemos la ley autonómica, que salió en diciembre y habrá que ver cómo va aplicándose. Tenemos la ordenanza municipal de Valencia. Hay una reglamentación antiquísima, de 1961, de actividades molestas. También hay algunos decretos y normas que tratan la contaminación atmosférica, etcétera. Y luego, normativa europea, aunque no contempla problemas como los que aquí son más frecuentes.

P. ¿Cómo valora el silencio?

R. Como un bien muy preciado. Estar en casa tranquilo, cuando quieras estar tranquilo, no te lo puede pagar nadie.

P. Las Fallas son un homenaje al ruido. ¿Hay alguna escapatoria legal?

R. Es un caso excepcional. La gente hace lo que quiere. Me llegan consultas, pero casi les digo que les saldrá más barato irse de vacaciones.

Sobre la firma

Miquel Alberola

Forma parte de la redacción de EL PAÍS desde 1995, en la que, entre otros cometidos, ha sido corresponsal en el Congreso de los Diputados, el Senado y la Casa del Rey en los años de congestión institucional y moción de censura. Fue delegado del periódico en la Comunidad Valenciana y, antes, subdirector del semanario El Temps.

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