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PARÓN EN LA ECONOMÍA EUROPEA

Alemania se estanca en el cuarto trimestre con riesgo de recesión

El crecimiento anual del 0,2% fue el más reducido en nueve años

Alemania corre el riesgo de una recaída en la recesión, según se desprende de los datos de crecimiento del último trimestre del año pasado, publicados ayer. La cifra oficial del ritmo de actividad en este periodo quedó en un 0%, pero expertos de la Oficina Federal de Estadísticas confirmaron que ésta obedece al redondeo de lo que, de hecho, fue una leve contracción frente al tercer trimestre, en un 0,03%. En el año, el crecimiento medio fue del 0,2%, en el nivel más bajo desde la recesión de 1993, y el déficit público alcanzó el 3,6% del PIB.

Un redondeo similar ya había tenido lugar en el segundo trimestre de 2001, cuando la mayor economía de la zona euro comenzó a contraerse durante nueve meses seguidos. El riesgo de cumplir con el criterio técnico de una recesión -contracción económica durante dos trimestres seguidos- existe también en esta ocasión. Si acaso, la actividad económica volverá a recuperarse a partir del segundo trimestre, según adelantan encuestas como la de la confianza empresarial Ifo.

El dato publicado ayer había sido insinuado por la previa publicación del crecimiento en todo 2002, que apenas fue del 0,2% (0,6% en 2001). En el último trimestre del año pasado, de hecho, se vuelven a reflejar las dos principales características de la actual coyuntura alemana: la continuada debilidad del consumo privado, por una parte, y la desaceleración de las exportaciones, tradicional motor de la economía alemana, por la otra. Ambos factores tienen un fuerte impacto en las cuentas estatales, que cerraron el año pasado con un déficit del 3,6% del PIB, según lo publicado ayer. Esto es una décima menos de lo que hasta ahora se había estimado, pero aún bastante más del 3% permitido en el Pacto de Estabilidad.

Además, ambas tendencias se mantienen e incluso podrían acentuarse -a través de factores como el aumento del paro y el consiguiente desestímulo al consumo, o la apreciación del euro como freno a las exportaciones- en los primeros meses de 2003, con lo que cabe esperar nuevas contracciones del PIB, según algunos analistas. Para todo el ejercicio, el Gobierno estimó en enero un crecimiento en torno al 1%, pero tanto los institutos de investigación económica como los bancos privados consideran probable una tasa sensiblemente menor.

Reactivación

Las esperanzas de unos y otros, en todo caso, están puestas en el segundo semestre, cuando podría tener lugar una reactivación económica, siempre y cuando una guerra en Irak no cause mayores traumatismos a la economía mundial. El pasado martes, el instituto de investigación Ifo había dado a conocer que su índice de confianza empresarial para Alemania occidental aumentó levemente en febrero, de 87,4 a 88,9 puntos. De especial relevancia es el subíndice que se refiere a las expectativas de negocios en los próximos meses, que en febrero subió por tercer mes consecutivo, de 98,1 a 98,4 puntos. El índice Ifo se elabora a partir de una encuesta entre más de 7.000 empresas y sus cambios suelen adelantar la futura evolución de la economía alemana.

Ayer también se publicaron los datos de la inflación en enero pasado, con un aumento del 1,1% en relación a un año antes, una décima menos que en diciembre. El aumento de los precios de los carburantes fue la principal causa. El fuel se encareció un 17,3%, mientras que el precio de la gasolina subió un 12,8%. También influyó el tabaco, con una subida del 7,4%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de febrero de 2003